Con sólo 680 tanqueros de más de 3.000 dwt ordenados, el portafolio de construcción del sector   se encuentra actualmente en un mínimo de 20 años mientras que, en relación con la flota existente, se sitúa en un mínimo de 26 años de 7,9%. Sin embargo, esta tendencia no se limita únicamente a los buques tanque ya que, actualmente, el nivel de órdenes de construcción general a nivel global es el más más bajo de los últimos 17 años. Alphatanker atribuye esta caída a la incertidumbre sobre cómo se lograrán los ambiciosos objetivos climáticos de la OMI. La consultora examinó los últimos reglamentos y el mercado de la propulsión alternativa y cuestiona qué se necesitará para que se recuperen las órdenes en el sector.

Incertidumbre por normativas

La posible descarbonización del sector marítimo ha sido noticia últimamente con muchos pronósticos del mercado energético, incluyendo BP, Shell, la AIE y la OPEP, destacando el importante papel que el transporte marítimo tiene en el logro de los objetivos establecidos en el Acuerdo de París sobre el clima de 2015. En 2018, la OMI fijó sus ambiciosos objetivos de descarbonización: En primer lugar, reducir la intensidad de carbono en un 40% para 2030, luego en un 70% para 2050 y reducir las emisiones totales de gases de efecto invernadero (GEI) para la misma fecha y, por último, reducir las emisiones de GEI a cero para fines de este siglo. Aunque estos objetivos son encomiables, hasta ahora, la OMI no ha declarado exactamente cómo deberán ser alcanzados.

Tampoco la OMI ha declarado si en las emisiones se considerarán los GEI emitidos durante la producción de un combustible, o si se incluirá la cuantificación de los GEI liberados durante el ciclo de vida del combustible. En resumen, esta incertidumbre, ha hecho que entre los riesgos asociados a ordenar el aumento de tonelaje los armadores citen la posibilidad de que los buques puedan quedar obsoletos antes de lo esperado debido a futuras normativas.

¿Qué hay con el GNL?

Actualmente se considera al GNL más como un combustible puente para ayudar a la transición hacia los búnkeres con cero carbono, en lugar de tomarlo «como el búnker del futuro». Sin embargo, a pesar de este cambio, Alphatanker continúa creyendo que el GNL sigue siendo el mejor búnker no derivado del petróleo disponible para los armadores tanqueros que buscan construir un buque tanque que emita menos carbono. A pesar de la incertidumbre regulatoria, la más corta vida útil de los tanqueros en comparación con otros segmentos convierte el uso de GNL como combustible «puente» en un paso menos arriesgado que en otros segmentos.

Debido a la mayor insistencia de los principales fletadores en preferir tanqueros con menos de 15 años de antigüedad, los armadores tanqueros buscan cada vez más amortizar sus inversiones en un período de 15 años. Esto se refleja en la menor antigüedad de los tanqueros desguazados en comparación con otros segmentos y por lo tanto una inversión a 15 años favorecería un combustible «puente» en lugar de tecnología de propulsión alternativa y naciente.

¿Amoníaco, hidrógeno?

Ambos combustibles han sido frecuentemente defendidos como los combustibles del futuro por estudios publicados en los últimos dos años. Aunque tienen impresionantes credenciales de bajo o incluso nulo carbono, hoy en día su consumo sigue estando frenado por el doble problema de la falta de infraestructura de abastecimiento de combustible y de que no se producen en cantidades suficientes para hacerlos comercialmente viables. Se debe considerar además que, desde la perspectiva de la navegación, la tecnología sigue estando en una etapa incipiente. Alphatanker estima que, a pesar de su enorme potencial y su continuo desarrollo, no podrán ayudar a alcanzar el objetivo de la OMI para 2030. Sin embargo, parecen ser un contribuyente significativo para el cumplimiento de los objetivos de 2050 y 2100.

Enfilando el rumbo

A pesar de los recientes avances en la tecnología de propulsión alternativa, Alphatanker espera que las órdenes de buques tanque sigan siendo poco brillantes mientras persista el incierto entorno normativo. De hecho, según los últimos sondeos, podría pasar hasta 2023 antes de que la OMI publique su tan esperado plan de trabajo para alcanzar sus objetivos. Si este es el caso, las órdenes podrían seguir siendo bajas por un tiempo todavía. Además, un componente que aún no se ha discutido es el precio de los combustibles alternativos. Teniendo en cuenta las proyecciones de precios del petróleo más bajas para un período más largo, se infiere que los búnkeres basados en petróleo seguirán siendo la opción más barata para propietarios en el futuro inmediato.

Sin embargo, esto puede no ser el caso si se introduce un impuesto al carbono que nivele el campo de juego. De hecho, la UE discute la introducción de esta medida en el transporte marítimo, y también estaría en las prioridades de la agenda política de OMI. De hecho, podría ser necesaria la introducción de una política sólida y de amplio alcance, como un impuesto sobre el carbono, para quitar el riesgo de ordenar una propulsión alternativa más cara, lo que a su vez estimularía la actividad de pedidos.

Por MundoMaritimo