Los acuerdos de indulgencia entre el contratista de perforación mar adentro Seadrill Limited y sus acreedores en relación con los acuerdos de la compañía de créditos garantizados superiores y los acuerdos de arrendamiento financiero han expirado.

Como resultado, Seadrill se expone a acciones legales si no hace los pagos necesarios a tiempo.

Seadrill celebró acuerdos de indulgencia con ciertos acreedores con respecto a sus acuerdos principales de facilidades de crédito garantizado, así como los acuerdos de arrendamiento financiero para el Hércules Occidental, el Linus Occidental y el Tauro Occidental, en noviembre de 2020.

En virtud de esos acuerdos, los acreedores que dieron su consentimiento convinieron en no ejercer ningún derecho de voto ni adoptar ninguna otra medida con respecto a determinados supuestos de incumplimiento que pudieran surgir en el marco de los acuerdos de crédito garantizado superior y de arrendamiento financiero como consecuencia de que el grupo no efectuara determinados pagos de intereses y de alquiler de fletamento en el marco de los acuerdos de crédito garantizado superior y de arrendamiento financiero del grupo, hasta el 14 de diciembre de 2020, lo que ocurriera primero, y cualquier terminación de los acuerdos de indulgencia.

Seadrill dijo el lunes que, como resultado de la expiración de esos acuerdos, los acreedores ya no están impedidos de tomar medidas con respecto a los casos de incumplimiento que puedan surgir en virtud de los acuerdos de crédito garantizado superior y los acuerdos de arrendamiento financiero como resultado de que el grupo no haga los pagos de intereses y de alquiler de los contratos de crédito garantizado superior y los acuerdos de arrendamiento financiero del grupo.

Seadrill señaló que sigue estando dispuesto a llevar a cabo una reestructuración completa de su balance. Esa reestructuración puede entrañar la utilización de un proceso supervisado por un tribunal.

La empresa añadió también que sigue participando en conversaciones constructivas con sus interesados financieros en relación con posibles nuevas indulgencias y los jefes de condiciones de una reestructuración integral de su balance.

Si bien no se ha llegado a un acuerdo en este momento, se espera que las posibles soluciones conduzcan a una importante ecualización de la deuda que probablemente resulte en una recuperación mínima o nula para los actuales accionistas.

Cabe recordar que Seadrill Partners, que es propiedad en un 35% de Seadrill Limited, ya ha presentado peticiones voluntarias en virtud del capítulo 11 del Código de Quiebras para preservar el valor y continuar la operación y la comercialización de sus activos.

En los últimos años, Seadrill Limited ya ha pasado por el proceso del capítulo 11. El contratista de perforación salió del Capítulo 11 después de completar con éxito su reorganización en julio de 2018.