Una nueva iniciativa está tratando de combinar la propulsión eólica y el combustible de hidrógeno para crear una nueva generación de transporte marítimo con cero emisiones. El Proyecto Wind Hunter estudiará la combinación de la tecnología de navegación con propulsión eólica y la energía eólica convertida para generar un suministro estable de hidrógeno.

La empresa japonesa Mitsui O.S.K. Lines (MOL), que ya ha estado explorando el uso de velas eólicas, anunció que encabezaría el proyecto junto con otros, entre ellos el Instituto Nacional de Investigación Marítima (NMRI), la Escuela de Graduados de Ciencias Fronterizas de la Universidad de Tokio, la Nippon Kaiji Kyokai (ClassNK) y líderes de la industria en el Japón.

El proyecto tratará de combinar la tecnología de las velas con los portadores de hidrógeno y las pilas de combustible. Usando la energía de la turbina de la nave también buscarán generar hidrógeno con un electrolizador. Además de hacer posible que la nave navegue en períodos de viento bajo, el equipo del proyecto planea estudiar el potencial de suministro de hidrógeno generado en el mar para su uso en tierra.

Durante los períodos de vientos fuertes, una turbina de generación de energía producirá energía mediante la rotación de las turbinas en el agua. Como tal, utilizarán parte de la propulsión del buque para generar energía eléctrica. La electricidad de la turbina de generación de energía se utilizaría a su vez para hacer funcionar el electrolizador para producir hidrógeno verde. El buque también estaría equipado con tecnología de almacenamiento de hidrógeno por la cual la aleación absorbería y almacenaría a bordo el hidrógeno producido durante los períodos de viento fuerte. Durante los períodos de vientos bajos, la aleación de almacenamiento liberaría hidrógeno a las células de combustible para alimentar el buque y el exceso de hidrógeno no utilizado durante el viaje podría ser transferido a aplicaciones en tierra.

Como primer paso, el equipo del proyecto llevará a cabo un estudio de viabilidad del concepto utilizando un velero. Tratarán de verificar la función y el rendimiento mediante una serie de operaciones de ciclo, es decir, generación de energía de turbina, generación/almacenamiento de hidrógeno y propulsión relacionada con la pila de combustible. El siguiente paso sería una demostración utilizando un barco más grande.

MOL ya ha estado buscando activamente el uso de la tecnología de las velas. En 2019, trabajando con la Oshima Shipbuilding Co., MOL obtuvo conjuntamente una «Aprobación en Principio (AIP)» de la Nippon Kaiji Kyokai (ClassNK) para el diseño de un sistema de velas duras. El sistema convierte la energía del viento en fuerza propulsora con una vela dura telescópica. MOL y Oshima Shipbuilding dijeron que continuarían avanzando hacia un diseño detallado e implementación con el objetivo de lanzar una nueva nave de construcción equipada con una vela dura como parte del Proyecto Wind Challenger.

El Proyecto Wind Challenger comenzó en 2009 con el Wind Challenger Plan, un proyecto de investigación conjunto de la industria y la academia dirigido por la Universidad de Tokio. El proyecto obtuvo posteriormente el apoyo del Ministerio de Tierras, Infraestructura, Transporte y Turismo y en 2018, el MOL y la empresa de construcción naval Oshima se encargaron de que el plan desempeñara un papel central en el proyecto.

Entre los participantes en el proyecto Wind Challenger figuran ahora Ouchi Ocean Consultant, el Instituto Nacional de Investigación Marítima (NMRI) del Instituto Nacional de Tecnología Marítima, Portuaria y Aeronáutica (MPAT), Smart Design Co., Graduate School of Frontier Sciences de la Universidad de Tokio, West Japan Fluid Engineering Laboratory Co., Nippon Kaiji Kyokai (ClassNK), y Miraihene Planning además de MOL y Oshima Shipbuilding.