La pandemia del Covid-19 aceleró los procesos de digitalización de los registros de buques e impulsó la innovación en las formas de trabajo, según afirmó Rafael Cigarrruista, director general de Marina Mercante de la Autoridad Marítima de Panamá, el «Covid-19 ciertamente ha creado cierta sobrecarga, pero en cierto modo nos ha dado la libertad de introducir nuevas técnicas como administración del registro.Cigarruista habló durante el seminario web de Seatrade Maritime News, «Los desafíos que enfrentan los registros de buques en la era digital y post-pandémica», efectuado esta semana.»Por supuesto que hemos aprovechado el Covid-19, hemos introducido nuevas técnicas de innovación, y hemos modificado la forma de trabajar. Hemos tenido la oportunidad con el resto de las instituciones gubernamentales de trabajar sin papeles, podemos ser ecológicos», explicó.Esto forma parte de una digitalización acelerada más amplia que se está produciendo en las industrias marítimas este año.

Simon Ring, jefe global de cumplimiento de los mercados financieros de Pole Star comentó: «El lado positivo de esto es que estamos viendo una adopción de nuevas tecnologías y muchas de ellas tienen un proceso amplio y extenso en el comercio, las cadenas de suministro y el transporte marítimo, pero estamos viendo una adopción mucho más rápida del trabajo a distancia, y creo que eso es algo bueno».

Mirando más específicamente a Panamá, Joaquín De Obarrio, abogado de Patton, Moreno y Asvat, explicó que Panamá había promulgado una ley en 2008 relacionada con el uso de documentos y firmas electrónicas.

«Es una ley de 12 años de antigüedad que se estaba implementando lentamente y creo que la pandemia acabó de poner el pie en el acelerador y al menos en el sector del registro aceleró un plan que ya estaba en marcha por el equipo de la autoridad marítima y el registro», explicó De Obarrio.

«La verdadera clave aquí es que el gobierno central, el registro y eventualmente las empresas como la nuestra que son intermediarias con los usuarios del registro, han estado en contacto y han podido tener buenas comunicaciones.

«Ahora tenemos decretos marítimos que dan la base a todos los cambios que se han ido haciendo, que eventualmente deben ser puestos en leyes ya que soy un firme creyente de que todos los cambios que se han ido haciendo se mantendrán y serán la norma en el futuro», dijo De Obarrio.

Mirando específicamente a lo que esto significa para los usuarios del Registro de Buques de Panamá, Cigarruista dijo, «Hemos logrado reducir el tiempo de respuesta en un 50% en promedio utilizando documentos electrónicos, por lo que significa que hemos sido capaces de reducir por el lado del proceso de registro la mitad del papeleo.

«En el lado financiero, en el registro de fusiones y títulos de propiedad estamos en el proceso de introducir más innovaciones para que los documentos se utilicen electrónicamente».

Más allá de su relación con el registro también ha sido capaz de adaptar la forma en que trabaja con las organizaciones como la OMI. Por ejemplo, con las actuales reuniones de intercesión sobre los gases de efecto invernadero y la descarbonización, todo el equipo de Panamá puede supervisar las reuniones en lugar de enviar dos o tres delegados a Londres.

«En este momento tenemos a todo el equipo monitoreando desde las 3 de la mañana y tenemos al personal técnico muy involucrado», explicó Cigarruista.

Por MundoMaritimo