La Organización Marítima Internacional (OMI) se ha hecho eco de anteriores peticiones de los organismos del sector marítimo para que los gobiernos reconozcan a la gente de mar y al personal marino como «trabajadores clave» que prestan servicios esenciales y, por lo tanto, estén exentos de las restricciones nacionales de viaje o de circulación.

En una Carta Circular emitida a principios de esta semana se pide específicamente a los gobiernos que permitan a la gente de mar profesional y al personal marítimo desembarcar los buques en el puerto y transitar a través de su territorio (es decir, a un aeropuerto) para permitir el cambio de tripulación y la repatriación de la gente de mar.

La carta reitera los anteriores llamados del Secretario General de la OMI, Kitack Lim, quien dijo que era «de crucial importancia que el flujo del comercio por mar no se vea interrumpido innecesariamente». Lim añadió su opinión personal de que la gente de mar estaba «en la primera línea de esta calamidad mundial» y pidió un «enfoque práctico y pragmático, en estos tiempos inusuales, de cuestiones como el cambio de tripulación, el reabastecimiento, las reparaciones, la inspección, la certificación y la concesión de licencias a la gente de mar».

La asociación de gerentes de barcos InterManager también se ejerce por el tema de los movimientos de la tripulación, pero el secretario general, el capitán Kuba Szymanski, le dice que «no hay una respuesta general». En su lugar, los miembros de la asociación llevan a cabo una evaluación de riesgos caso por caso, dice, con decisiones individuales «alcanzadas junto con los marinos».

Szymanski relata cómo hay algunos casos en los que la tripulación «puede simplemente bajarse y subirse al buque», como en el comercio de transbordadores y líneas marítimas; otros en los que el buque «puede hacer escala en destinos favorables y el cambio de tripulación se organiza con relativa facilidad»; otros más en los que «se están organizando vuelos chárter para un mayor número de tripulaciones de una nacionalidad», como en la industria de los cruceros; y, por último, casos «en los que la mejor opción es esperar y llevar el buque al destino donde vuelan los aviones de línea regular».

El secretario general de la Cámara Internacional de Transporte Marítimo, Guy Platten, comentó: «Acogemos con beneplácito la respuesta positiva del Secretario General de la OMI a las recomendaciones del sector, tras el reconocimiento por parte del G20 del valor del sector marítimo en su solicitud para reducir al mínimo las perturbaciones del comercio y las cadenas de suministro mundiales.

«Necesitamos urgentemente que los gobiernos y las administraciones coordinen sus esfuerzos para facilitar el acceso a los atracaderos en los puertos, que elaboren medidas coherentes para facilitar los cambios de tripulación en los puertos, que garanticen la aplicación de medidas para facilitar las operaciones portuarias (y conexas) y que garanticen la disponibilidad de procedimientos adecuados de protección de la salud en los puertos».