Un número creciente de líneas de cruceros oceánicos y fluviales han suspendido todas sus operaciones debido a la pandemia de COVID-19 y a las restricciones de viaje en todo el mundo.

Los cierres, que se producen después de dos meses de itinerarios alterados, cruceros cancelados y cierres de puertos, son parte de los esfuerzos de la industria de cruceros para frenar la propagación del coronavirus y mantener a los pasajeros, la tripulación y las comunidades seguras y saludables,

Viking Cruises fue el primero en tomar la desición el 12 de marzo, cancelando todas las navegaciones fluviales y oceánicas hasta el 1 de mayo en su flota global de 74 barcos. Princess Cruises le siguió rápidamente, deteniendo las operaciones durante 60 días y acortando todos los viajes actuales. En este momento, la mayoría de las principales líneas de cruceros han suspendido temporalmente sus operaciones.