En la actualidad, los arándanos que se comercializan en EE.UU. proceden en gran medida de Chile, que comenzó a realizar envíos este año para abastecer a la Costa Este del país norteamericano, mientras que los suministros mexicanos se destinan principalmente a la Costa Oeste, informó Fresh Plaza.

«Los suministros de Chile han sido buenos hasta ahora. Sin embargo, hay algunos problemas de suministro de mano de obra allí, lo que crea dolores de cabeza desde el punto de vista de la producción, debido principalmente a la competencia por esa mano de obra», dice Tom Beaver, de Sunny Valley International, con sede en Glassboro, Nueva Jersey, quien añade que los suministros peruanos también se han detenido antes de lo previsto este año: «El año pasado estuvieron un poco más de tiempo y siempre se reducían por estas fechas. Pero parece que la disminución ha sido un poco más drástica este año».

Sin embargo, la mayor preocupación son los retrasos en los envíos debido a los problemas del puerto de Los Ángeles. «Han visto un aumento no sólo de la llegada de productos, sino de bienes duraderos que se venden por Internet. Eso ha creado un retraso sin precedentes en el puerto», dice Beaver. «Todo se ha desbaratado por culpa de esto. Los buques que debían llegar a principios de la semana», indica.

Beaver subraya que los desafíos están en programar la disponibilidad de la fruta para el futuro inmediato. Retrasos como éste podrían crear algunos escenarios preocupantes. «Creo que lo que vamos a ver en última instancia es el volumen que estaba destinado a la Costa Oeste viniendo hacia aquí. Eso aún no ha sucedido, al menos en los puertos de Wilmington y Filadelfia, que son nuestros dos centros principales. Pero eso podría crearnos problemas desde el punto de vista de la comercialización si la fruta destinada originalmente a la Costa Oeste comienza a venir aquí», afirma.

Dicho esto, no prevé que la temporada chilena termine más tarde de lo habitual dados estos desafíos logísticos. «Tenemos mucho volumen reservado y en camino desde ahora hasta finales de marzo», dice Beaver, quien detalla que «Hay menos fruta disponible cada día y eso ha provocado un aumento de la demanda en general», dice Beaver.

Añade que este producto se ha comportado como un commodity durante la pandemia. «En el último año hemos visto una fuerte demanda de forma bastante constante. El aumento de las compras en la tienda de comestibles y de las compras online ha contribuido a mantener la demanda bastante estable», dice Beaver, y agrega que, como parte de ello, los consumidores también se han interesado por tamaños de envases más grandes de arándanos este año.

Hacia el futuro, Beaver señala que los volúmenes máximos procedentes de Chile deberían llegar en la próxima semana o así y prolongarse hasta principios de marzo. «Creemos que habrá muchas oportunidades de mercado y anticipamos que los precios y la demanda serán bastante fuertes», dice. «Pero si de repente las cosas se abren y llega todo tipo de volumen en esta dirección, tendremos que reaccionar. Nos tomamos un día a la vez», sostiene.