«¿Por qué las empresas multinacionales deben preocuparse por las emisiones de su cadena de suministro logístico subcontratada? La respuesta es porque está a punto de transformarse el funcionamiento de las cadenas de suministro. Y si no actúa, su empresa se quedará atrás», expone, Bonne Goedhart, directora de Desarrollo Empresarial de Smart Freight Centre.

Ante la interrogante de cómo el cambio climático afectará a las cadenas de suministro internacionales, Goedhart indica que los primero es asumir es que el cambio climático es real, pero que hay esperanza y, luego, señala los principales impactos: El clima extremo causa importantes interrupciones en la cadena de suministro; la dependencia de los modelos de negocios actuales de entregas rápidas y gratuitas sólo aumenta la demanda de transporte de carga; el proceso de cambio de las fuentes de energía, entre otros.

Precio del carbono

Sin embargo, Goedhart constata que las inversiones en infraestructura para apoyar las fuentes de energía alternativas están aumentando mucho e iniciativas como el programa Goodshipping, indica, proporcionan una manera para que las empresas asociadas adopten los biocombustibles.

Según proyecta, el precio del carbono será cada vez más importante en los próximos años. Algunas medidas incluyen el régimen de comercio de emisiones, el impuesto sobre el carbono o un mecanismo de crédito. Estas medidas abarcan al menos 46 países diferentes y representan el 23% de las emisiones mundiales de GEI. Es probable que el precio del carbono adquiera impulso y popularidad en los próximos años como instrumento de política para aliviar las emisiones de carbono de la industria con iniciativas del Banco Mundial y la Coalición de Liderazgo en la Fijación de Precios del Carbono (CPLC).

También señala que muchas empresas que utilizan el precio «sombra» del carbono interno para las decisiones de inversión o la gestión de los niveles de emisión actuales. Nestlé, Microsoft y Unilever, por ejemplo, han estado haciendo esto desde septiembre de 2014.

Agrega que el pago de un precio por el carbono ejercerá una enorme presión sobre las empresas y sectores que dependen en gran medida de los servicios de logística, por ejemplo, la moda, los productos químicos, la electrónica y el acero que tendrán que disminuir la demanda de servicios de transporte o pagar más para llevar sus bienes de A a B.

¿Qué pueden hacer las empresas multinacionales?

Según Bonne Goedhart para responder esta pregunta se deben considerar cuatro aspectos a los que se enfrentará este tipo de empresa:

1.-Los clientes y consumidores exigen una producción y productos sostenibles: Sabemos que los consumidores finales de los productos valoran la sostenibilidad climática. Según Unilever, el 70% del crecimiento de su volumen de negocios proviene de productos sostenibles.

2.-La legislación pronto incluirá el cambio climático: Francia fue uno de los primeros países en legislar para que las empresas se tomaran en serio el cambio climático. Desde julio de 2010, las empresas francesas con más de 500 empleados deben informar sobre sus emisiones de GEI.

3.-El acceso al financiamiento y a los seguros será difícil: los inversores están presionando más a las empresas para que actúen frente al cambio climático. Además, no sólo hay más organizaciones que nunca que abogan por la inclusión del cambio climático como indicador de inversión, sino que también sabemos que el acceso al financiamiento y los seguros será cada vez más difícil para las empresas que operan en regiones geográficas o mercados de riesgo a causa del, cambio climático.

4.-Atraer personal será difícil para las empresas escépticas sobre la necesidad de cuidado del clima: En muchas empresas, los empleados están exigiendo medidas relacionadas al cambio climático. Un ejemplo que recibió mucha cobertura de noticias en 2019 es el de los empleados de Amazon, que salieron a exigir una acción climática más audaz. En respuesta, Amazon reforzó su compromiso con el clima.

Acción inteligente

Bonne Goedhart, destaca que con base en un enfoque de Liderazgo de Carga Inteligente desarrollado por con el Consejo Asesor de Smart Freight Centre, plantearon cuatro pasos para que las compañías lleven a cabo su propia ruta en esta temática: 1) Informar de las emisiones de forma creíble bajo el Marco GLEC: el método global para calcular e informar de las emisiones de la logística. 2) Establecer objetivos con base científica: establecer objetivos con base científica (SBTi) significa que una empresa está en línea con el Acuerdo de París de mantenerse dentro de un escenario de 2 grados e idealmente de 1,5 grados. 3) Reducir las emisiones mediante la implementación de soluciones como comprador o proveedor y 4) Colaborar y abogar junto a otros actores.

Para Goedhart la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero en la logística conduce a la reducción de los costos y «a menudo las empresas que incluyen la sostenibilidad en su modelo de negocio son las que sobreviven».