El buque de carga general Rhodanus que encalló en el Estrecho de Bonifacio el 13 de octubre ha sido reflotado con éxito bajo la atenta mirada de la autoridad marítima francesa Premar.

Antes de que se pudiera llevar a cabo la operación de salvamento, hubo que descargar 2.650 toneladas de bobinas de acero y bombear todo el combustible del barco.

La urgencia era una prioridad ya que el barco construido en 1998 encalló en una reserva marina y las autoridades querían minimizar la posibilidad de contaminación por el accidente.

Todas las acciones preparatorias se completaron el 17 de octubre y el buque fue sacado del fondo del mar por remolcadores el 18 de octubre.

Recordemos que el buque de 3.000 TPM encalló en la isla francesa de Córcega después de no responder a las repetidas llamadas de radio. Según Premar, el barco finalmente pasó por alto un importante punto de inflexión y se dirigió directamente a la costa a toda velocidad.

Rhodanus había estado en ruta desde el puerto italiano de Taranto hasta el francés de Port-Saint-Louis-du-Rhône en el momento de la varada.