La línea naviera ZIM Integrated Shipping Services Ltd. está tratando de convertir su pequeño tamaño en una ventaja, ya que está haciendo gala de su «flexibilidad y agilidad» para capitalizar la creciente demanda del retail, principalmente occidentales, que tratan de evitar los atascos en el transporte marítimo utilizando servicios de punto a punto a precios elevados, informó Wall Street Journal

ZIM utilizó su estrategia para obtener un beneficio de US$157,8 millones en los primeros nueve meses de 2020, un salto con respecto a los US$14,2 millones de ganancias en el mismo período del año anterior. Sus márgenes de beneficio se encontraban entre los mejores de un sector que el año pasado comenzó a luchar para responder a las perturbaciones comerciales provocadas por la pandemia del coronavirus.

El crecimiento ha despejado la ruta para que la naviera pueda lanzar una cotización muy deseada en la Bolsa de Nueva York. ZIM presentó su prospecto de cotización a finales del mes pasado y fijó un valor agregado proyectado para la venta de acciones en US$100 millones. No dijo cuándo espera comenzar a cotizar en bolsa, pero la oferta pública inicial podría llegar tan pronto como a fines de enero, según personas familiarizadas con el asunto.

Si la nueva cotización se lleva a cabo, será la primera para una línea naviera en EE.UU. desde 2018. Según Alphaliner, ZIM controla sólo el 1,5% de la capacidad mundial de contenedores y compite con operadores de buques europeos y asiáticos 10 veces más grandes y que se han agrupado en tres alianzas operativas globales que comparten buques y recaladas portuarias.

Esos tres grupos, que incluyen a grandes actores como Maersk, CMA CGM y COSCO, manejaron en conjunto el 83,5% de todas las importaciones marítimas a EE.UU. en el periodo de 12 meses concluidos el 30 de noviembre de 2020, según Panjiva.

«Nuestro pequeño tamaño es ahora una ventaja», dijo el director ejecutivo de ZIM Eli Glickman en una entrevista. «Nuestros competidores utilizan grandes buques y operan con volúmenes y cantidades. Estamos ofreciendo servicios personalizados a clientes leales que están dispuestos a pagar un premio por la velocidad y la fiabilidad».

Los buques más grandes de ZIM pueden mover un máximo de 12.000 contenedores, aproximadamente la mitad de lo que se apila en los ULCS operados por los líderes del sector. Las medidas de seguridad sanitaria en los puertos han mantenido a muchos de esos buques esperando durante días fuera de los puertos principales en las últimas semanas, retrasando las entregas e incrementando los costos de los propietarios de la carga por retrasos además de las tarifas de flete más altas de la historia. Tanto que los organismos reguladores marítimos de los EE.UU., Europa y Asia están sondeando los embotellamientos que afectan a las cadenas de suministro entrantes y salientes.

ZIM, en su prospecto para la oferta pública, dice que sus buques más pequeños «presentan una mayor flexibilidad en el mercado de fletes y una mayor agilidad para redesplegarse a través de diferentes rutas», y añade que es «de gran beneficio en tiempos de una dinámica de mercado inestable o incierta».

ZIM opera 88 buques, pero sólo posee uno. El resto son fletados por armadores de Europa y Asia, lo que da a Zim la flexibilidad de ajustar su capacidad en función de la demanda.

«Somos un activo ligero y utilizamos sólo lo que necesitamos», dijo Glickman. «Durante el punto álgido de la pandemia devolvimos unos 20 buques a sus propietarios. Eso nos ahorró el costo de los buques en reposo, lo cual es significativo», añadió.

Hasta hace unos años, Zim era visto en la industria naviera como un potencial objetivo de adquisición por parte de grandes rivales en un negocio en rápida consolidación. En cambio, desde que  Glickman asumió el cargo de director general en 2017, ha tratado de utilizar la pequeña escala de la línea naviera a como una ventaja, dirigiéndose a mercados especializados fuera de las principales rutas comerciales y buscando precios más altos por sus servicios.

El aumento de la demanda de los grandes actores del retail como Amazon.com Inc., Walmart Inc. y Target Inc. desde el año pasado ha abierto nuevas oportunidades para los servicios de primera calidad de ZIM, apreció Glickman, incluyendo la posibilidad de sacar de la competencia a los grandes proveedores de carga aérea.

Los servicios de carga aérea suelen costar mucho más que los de carga marítima, pero ofrecen a cambio un transporte rápido. La brecha en los plazos de entrega, que pueden llegar a ser de varias semanas en tiempos normales, se ha reducido porque la permanencia en tierra de los aviones de pasajeros ha dejado a los expedidores esperando espacio en los mercados de la aviación con capacidad limitada.

«El servicio aéreo regular es de cinco, seis días», dijo el Sr. Glickman. «Varios clientes esperan cinco días más y usan nuestras naves. Se ahorran el 80% del costo de la carga aérea. Tenemos una lista de espera de clientes que quieren utilizar nuestros servicios punto a punto».

ZIM inició un servicio directo semanal desde Shenzhen en el sur de China a Los Ángeles a mediados del año pasado y agregó dos servicios desde China y el sudeste asiático a Australia. Los brokers dijeron que esos viajes se han vuelto muy populares.

La reciente apertura por parte de Israel de relaciones diplomáticas con los países cercanos de Medio Oriente y África le da a ZIM más perspectivas de crecimiento. La línea naviera introdujo un servicio a Dubái a finales del año pasado y puede añadir un itinerario a Marruecos.