Yangzijiang Shipbuilding, que cotiza en Singapur, ha conseguido 11 pedidos de construcción naval hasta la fecha en la segunda mitad de 2019, a medida que el impulso de los nuevos pedidos se ha acelerado en los últimos meses.

Además de los 5 nuevos pedidos que el grupo firmó en la primera mitad de 2019 en un mercado globalmente débil, la segunda mitad comenzó mejor con otros 11 pedidos por un valor total de 487 millones de dólares.

Las unidades contratadas en el segundo semestre del año incluyen tres graneleros de 82.000 TPM, cuatro graneleros de 31.800 TPM de los Grandes Lagos y otros cuatro graneleros de 325.000 TPM.

Con ello, la cartera de pedidos del grupo para 2019 asciende a 16 buques con un valor total de contrato de 696 millones de dólares, considerablemente inferior al de los 36 pedidos de construcción naval, por valor de 1 460 millones de dólares, registrados en el mismo período de 2018.

Al 13 de noviembre de 2019, con una cartera de pedidos pendiente de 3.180 millones de dólares para 83 buques, Yangzijiang ocupaba el primer puesto en China y el quinto en el mundo.

El astillero dijo que los pedidos mantendrían sus instalaciones de astilleros «en un índice de utilización saludable hasta 2021 y proporcionarían un flujo de ingresos estable durante al menos los próximos 1,5 años».

En el tercer trimestre, el beneficio neto de Yangzijiang Shipbuilding cayó un 10 por ciento interanual a 702,3 millones de CNY (100 millones de USD), frente a los 778,6 millones de CNY (110,9 millones de USD) en un mercado globalmente débil.

Los ingresos en los tres meses que terminaron el 30 de septiembre fueron de 5.420 millones de yuanes, un aumento de sólo el 1%, ya que Yangzijiang entregó 13 buques en el tercer trimestre, frente a seis buques en el mismo período del año pasado.

Los nuevos pedidos mundiales de construcción naval disminuyeron un 44% en términos de DWT en los nueve primeros meses de 2019 en comparación con el mismo período de 2018. El descenso se debió principalmente a las incertidumbres relacionadas con el comercio mundial, a la debilidad de las perspectivas económicas mundiales y a que los armadores se tomaron el tiempo necesario para concretar sus planes para hacer frente a las normas sobre emisiones de la OMI en 2020, explicó el constructor del buque.