El diccionario de Oxford define la volatilidad como: «Propenso a cambiar rápida e imprevisiblemente, especialmente a peor». La mayoría de las personas, especialmente los inversores, se jactan de amar la volatilidad. Por desgracia, como una moneda, la volatilidad tiene dos caras, el lado positivo y el negativo, señala el último reporte semanal de Alphabulk.

Ya sea por falta de una alternativa mejor, o por pura pereza, el mundo del comercio ha adoptado una matemática para medir la volatilidad, que es la desviación estándar anualizada de los rendimientos a lo largo de un periodo. Más concretamente, la desviación estándar de los rendimientos diarios a lo largo de un periodo determinado (normalmente un periodo de tres meses) se utiliza para cuantificar la volatilidad histórica u observada. Esto es distinto de la volatilidad implícita, que se deriva de los valores de las primas de las opciones pagadas en el mismo mercado.

Alphabulk advierte que la aproximación a la volatilidad ampliamente utilizada en el comercio es, de hecho, un modelo, vale decir, una representación simplificada de la realidad y, como cualquier modelo, tiene defectos.

Peak de volatilidad

El mercado experimentó un peak de volatilidad en 2009, que se atribuyó ampliamente a las secuelas de la crisis de 2008. Pues bien, en 2020 se produjo un peak de volatilidad mucho mayor. De acuerdo con Alphabulk se pueden observar dos periodos muy concretos, el primero abarca el periodo anterior a 2003, en el que la volatilidad se mantiene plana; el segundo, posterior a 2003, muestra un periodo de volatilidad creciente con una pendiente de alrededor del 3% anual.

Al enfrentar el 2020 con el 2009, se puede apreciar que la volatilidad del Baltic Dry Index (BDI) en 2009 alcanzó una media anual de algo más del 51%, mientras que en 2020 alcanzó una media anual de algo menos del 62%. Esto supone casi un 22% más de volatilidad en 2020 que en 2009.

Pero lo anterior no cuenta toda la historia. Al observar las cifras de volatilidad diaria intra-anual en 2020 y 2009, se aprecia que la alta volatilidad histórica alcanzada en 2020 sólo se debe a un estallido de volatilidad entre junio y septiembre. Fuera de ese período, la volatilidad media es más o menos la misma que en 2009 (53% frente a 51%).

De acuerdo con la consultora, desde que Baltic Exchange eliminó sin contemplaciones el componente Handysize del BDI, el índice está compuesto únicamente por tres segmentos: Capesize, Panamax y Supramax. Al observar la volatilidad de estos tres segmentos, empezando por el Supramax– considerando que cuanto mayor es el buque, mayor es la volatilidad- una media del 20% durante el periodo no es una sorpresa. Sin embargo, lo que sí sorprende es el hecho de que la volatilidad experimentada por el segmento en 2020 es muchísimo menor que la experimentada en 2009, un 29% frente a un 39%. Así que la volatilidad experimentada en 2020 por el segmento Supramax fue casi 25% menor que la experimentada en 2009.

Al observar el segmento Panamax durante el mismo periodo, se obtiene más o menos un calco del gráfico del Supramax. Si la volatilidad del segmento Panamax es mayor, con una media del 38% durante el periodo, la volatilidad experimentada en 2020 es menor que la experimentada en 2009 en aproximadamente un 18%.

El segmento culpable

Al avanzar en la observación Alphabulk determina que «el segmento Capesize es el único responsable de la mayor volatilidad del BDI en 2020 que en 2009», y detalla que la volatilidad experimentada por el segmento Capesize en 2009 sólo ocupa el 5º lugar en la clasificación general, mientras que la volatilidad más alta jamás experimentada es la de 2020, con una media que superó el 160%, lo que supone un 60% más que la experimentada en 2009.

Al profundizar en 2020, Alphabulk muestra que la volatilidad del segmento Capesize en 2020 alcanzó un increíble peak en junio de 305%. En tanto, la rentabilidad media diaria o el movimiento diario ha sido del 7,15%, con 52 días por encima del 10% e incluso 10 días por encima del 25%. El movimiento diario más alto fue un más que considerable +77%.

Sin embargo, para poner las cosas en perspectiva, Alphabulk reconoce que, aunque el 77% es un movimiento diario enorme, ¡el 77% de nada sigue siendo nada! «Si 2020 no fue tan malo como 2016 en términos de tarifas, fue un año muy malo para el segmento Capesize. El punto más bajo alcanzado por el Capesize 4TC en 2016 fue de US$485/día mientras que el punto más bajo alcanzado en 2020 fue de US$928/día. Un mercado muy bajo es sin duda una gran parte de la explicación de la extraordinaria volatilidad experimentada el año pasado, además de los entredichos diplomáticos entre China y Australia.

Pero si estos niveles de volatilidad mucho más altos continúan, otra explicación podría ser que: el mercado Capesize está cambiando fundamentalmente debido a la reducción del mercado spot, combinado con la creciente concentración de la propiedad. Por lo tanto, cada vez hay menos propietarios y menos fletadores, todos los cuales son cada vez más grandes.