En Estados Unidos tenemos un problema tan GRANDE y evidente que ni siquiera Elon Musk puede verlo.

Nuestras autopistas están rotas, nuestras calles están atascadas de tráfico y nos ahogamos con las emisiones de los camiones. ¿La razón? El sistema de autopistas se construyó para transportar contenedores gigantes, pero ese sistema está roto. La solución es miniaturizar el contenedor y empezar a utilizar el sistema de autopistas marítimas del país, pero, por desgracia, el plan de infraestructuras del Presidente, de 2 billones de dólares, recién publicado, no invierte en nuevas ideas. En lugar de ello, se limita a invertir dinero en un sistema marítimo roto, centrado en el servicio de los megacontenedores.

El problema se agrava por el hecho de que Biden no ha iniciado el proceso de nominación para el puesto de importancia crítica de Administrador Marítimo de los Estados Unidos.

Tirar billones de dólares en nuestros puentes y carreteras sin arreglar el problema subyacente, el peso masivo de los contenedores marítimos, será un desastre para nuestra economía y el medio ambiente.