Japón va a aumentar la cantidad de financiación estatal que entrega a los propietarios que deciden pedir nuevas construcciones en los patios de la nación.

El periódico Yomiuri Shimbun, citando fuentes gubernamentales, informa que las instituciones financieras estatales como el Banco de Desarrollo de Japón y el Banco de Cooperación Internacional de Japón han sido informadas de que deben aumentar los préstamos y garantías a los propietarios extranjeros en un intento por recuperar parte de la menguante cuota de mercado de nuevas construcciones del país.

La Oficina Marítima del Ministerio de Tierras, Infraestructura, Transporte y Turismo también ha conseguido que el organismo estatal establecido en 2014 llamado Corporación de Inversión en Infraestructura de Transporte y Desarrollo Urbano de Japón en el Extranjero (JOIN) consiga dinero en efectivo para que los armadores extranjeros puedan encargar buques en Japón.

JOIN invertirá una porción, típicamente el 20%, de su propio capital cuando un armador decida ordenar un barco en Japón a través de una compañía de propósito especial en el extranjero (SPC).

Japón fue el mayor constructor de barcos del mundo hasta principios de siglo. Su posición ha sido usurpada por sus vecinos más baratos, China y Corea del Sur, durante los últimos 20 años. La cuota de mercado de Japón, medida por la cantidad de pedidos de construcción naval, cayó al 16% en 2019 desde el 32% en 2015.

Un informe del Danish Ship Finance publicado en mayo sugirió que hasta 45 astilleros japoneses podrían quedarse sin pedidos en los próximos meses.