Tras completar el calado operacional ampliado, el Terminal de Contenedores de Paranaguá (TCP) en Brasil recibió al «Seaspan Harrier», buque de ONE que cuenta con 330 metros de eslora y capacidad de 11.923 TEUs. La nave es una de las mayores en atracar en la costa brasileña y arribó a Paranaguá el miércoles 13 de enero. Cabe destacar que comúnmente los buques que atracan en dicho puerto tienen una capacidad media de 9.000 TEUs.

El «Seaspan Harrier» zarpó de Asia, haciendo escala en puertos de China y Corea del Sur, para luego continuar hacia Argentina y Uruguay, y luego a Paranaguá. Entre los productos de importación se encuentran equipos electrónicos, paneles solares, piezas y partes de automóviles, y productos químicos. En tanto, entre los productos de exportación se encuentran la carne congelada, la celulosa, los cereales y el cuero.

El director comercial de la empresa, Thomas Lima, sostuvo que «este es el momento de la materialización del esfuerzo conjunto que la empresa ha hecho con varios actores como la autoridad portuaria, la práctica y la Marina brasileña para aumentar la capacidad de Paranaguá. TCP está trabajando para consolidarse como un operador de clase mundial y uno de los principales centros marítimos de América del Sur y esta ganancia es un paso más hacia este objetivo».

Nuevo calado

El nuevo calado operativo de TCP fue aprobado en diciembre de 2020, pasando de 11,80 metros a 12,10 metros, lo que representa un aumento de 30 centímetros. La nueva medida es válida para las cunas 217 y 218, y puede ampliarse a la cuna 216, lo que garantiza una mayor disponibilidad y espacio para el envío de los clientes.

El director comercial de la ONE, Gláucio Vargas, dijo que «para la ONE, el aumento del calado representa más flexibilidad y agilidad operativa en la recepción de grandes buques, además de permitir una mayor capacidad de manipulación. Ciertamente, la asociación con TCP tiende a aumentar después de este aumento de profundidad».

Para que la marca sea posible, el Puerto de Paranaguá pasó por obras de dragado de profundización, realizadas entre 2017 y 2018. En 2020, las aprobaciones se hicieron con la Marina, en un trabajo liderado por la Autoridad Portuaria con la ayuda de TCP y otros segmentos del Puerto.