La Empresa Portuaria Valparaíso (EPV) en Chile presentó ante el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) sus argumentos para que la licitación de transición del Terminal 2 – Espigón, se pueda verificar resguardando los intereses de los usuarios en un escenario de amplia competencia de los proveedores de servicios portuarios, con un modelo que resguarde la provisión de empleos de calidad y que vele por la eficiencia en la transferencia y seguridad de la carga.

En la audiencia, el fiscal de EPV, Guillermo Crovari y el asesor económico, Gonzalo Sanhueza, entregaron todos los antecedentes que amparan las bases de licitación concebidas a partir de los Informes precedentes sobre este Terminal, con la propuesta de modificaciones que se adecuen a un período de sólo cuatro años y una inversión en equipamiento.

La gerenta de Desarrollo y Concesiones de EPV, Javiera Perales, manifestó que la «propuesta de bases al TDLC promueve la participación de la mayor cantidad de actores como se autorizó por el tribunal en 2013, que contempla una prerrogativa decisiva para nuevos entrantes (…) Los factores dirimentes de la licitación consisten en que los beneficios sean traspasados a los usuarios».

Asimismo, destacó la necesidad de resolver con prontitud la continuidad operacional del Espigón, «debido a que la concesión de TCVAL finaliza en los próximos meses».

Cabe destacar que la estatal recurrió de manera voluntaria al TDLC, mediante una consulta no contenciosa, para determinar quiénes y cómo podrán participar de este proceso, habida cuenta de las características del mercado relevante, conforme a todos los antecedentes que proveyó la propia empresa y que además aportaron los intervinientes que han comparecido de buena fe en este procedimiento.