Quince tripulantes filipinos a bordo del buque de pabellón de Hong Kong PTI Sextans, detenido en Panamá, están siendo repatriados por motivos humanitarios a pesar de las restricciones del Covid-19. La agencia naviera Wilford & McKay del Canal de Panamá (parte del Shipsagent Group), actuando como agentes, llevó a cabo una operación de desembarco de la tripulación de dos días que se completó con éxito el martes.

El petrolero PTI Sextans fue arrestado en una disputa comercial presentada en los tribunales de Panamá.

La empresa Thome Ship Management, y los propietarios del buque, organizaron una carta humanitaria especial para recoger a la tripulación filipina varada en Panamá y volar a los Estados Unidos, donde abordarán dos vuelos más de regreso a Filipinas.

Los propietarios también trajeron a Panamá una nueva tripulación de 17 hombres compuesta por 14 indios, un croata, un búlgaro y un marinero ucraniano.

La autorización humanitaria para esta operación fue otorgada por la Ministra de Salud de Panamá, Dra. Rosario Turner, y la Ministra de Trabajo, Doris Zapata, cuya preocupación y asistencia para el bienestar de estos marinos resultó ser fundamental.

Las autoridades sanitarias panameñas ayudaron a asegurar que la salud de la gente de mar fuera la prioridad número uno durante esta operación con el mandato de los guías de distanciamiento social. Los marinos sólo podían ser desembarcados y embarcados de dos en dos. Tanto el Ministerio de Salud como el Ministerio de Trabajo insistieron en que se adoptaran las medidas de seguridad correctas.