Las autoridades marítimas de Panamá emitieron una severa advertencia a todas las embarcaciones de bandera panameña, lo que se considera otra medida enérgica contra las tácticas comunes utilizadas por las embarcaciones que tratan de evitar las restricciones internacionales o de ocultar sus actividades. La directiva de Panamá sigue a la de los Estados Unidos, que recientemente puso de relieve las tácticas utilizadas por los transportistas ilegales y las naciones corruptas.

La Autoridad Marítima de Panamá advierte que impondrá sanciones de hasta 10.000 dólares y/o la cancelación de la inscripción o el cambio de pabellón de la nave en el registro de Panamá a cualquier nave que deliberadamente desactive o altere el funcionamiento del Sistema de Identificación y Rastreo de Largo Alcance (LRIT) o el Sistema de Identificación Automática (AIS).

El aviso también advierte a los buques que Panamá está vigilando todos los buques de su registro las 24 horas del día y que iniciará inmediatamente una investigación si el LRIT o el AIS no están funcionando. Dice que se enviará una alerta automática a su Sección de Control y Monitoreo de Flotas, donde se buscará un informe técnico que justifique la señal faltante o se sancionará al buque. La alerta también se aplica a cualquier buque que pueda ser detenido o restringido en Panamá sin autorización para cambiar de posición o dedicarse a una actividad comercial.

Panamá está recordando a los propietarios y operadores de buques que los sistemas deben mantenerse en funcionamiento, evitando en todo momento la pérdida de la transmisión. Además, todo buque que desee registrarse en Panamá también debe someterse a una prueba de conformidad con el LRIT.

Este esfuerzo se considera una reiteración como parte de un esfuerzo continuo para tomar medidas enérgicas contra las tácticas comúnmente utilizadas por los buques que tratan de evitar la detección internacional.

En mayo, los Estados Unidos también emitieron un aviso mundial en el que se detallan las prácticas navieras engañosas que están utilizando las naciones deshonestas, entre ellas el Irán, Corea del Norte y Siria, para eludir las actuales sanciones económicas. El Departamento de Estado de los Estados Unidos advirtió a todos los involucrados en el transporte marítimo que estuvieran atentos o se enfrentaran a incumplimientos de las sanciones.

El aviso de los Estados Unidos advirtió que se debía estar alerta ante las irregularidades del trayecto, incluidos los intentos de ocultar el destino u origen final de la carga o los destinatarios mediante el uso de rutas indirectas, desvíos no programados o el tránsito o transbordo de la carga a través de terceros. Entre las tácticas específicas esbozadas figuraba la desactivación o manipulación de los sistemas de identificación automática (AIS).

Se considera que la acción de Panamá es especialmente significativa debido al tamaño del registro del país, así como a su reputación como bandera de conveniencia. La Autoridad Marítima de Panamá informa que su registro representa actualmente el 17 por ciento de la flota oceánica mundial, con aproximadamente 8.000 buques que representan 217 millones de toneladas brutas.