De acuerdo con las últimas estadísticas sobre demoras en la carga publicadas por Ocean Insights, más de uno de cada tres contenedores en todo el mundo están siendo roleados (rolled-over en inglés). El alza de contenedores está causando estragos en el mercado, con un aumento de las tasas de roll-over en los principales puertos durante el mes de diciembre y aumentos en las demoras para la mayoría de los principales transportistas.

Se estima que los niveles generales de roll-over aumentaron en un 37% mes a mes hasta diciembre. Por su parte, los principales puertos de mundo también vieron elevados sus niveles de cargas roll-over de noviembre a diciembre, informó Seatrade Maritime News.

 El director de operaciones de Ocean Insights, Josh Brazil, explicó que «de los 20 puertos mundiales para los que Ocean Insights recopila datos, el 75% registró un aumento en los niveles de carga roll-over en diciembre en comparación con el mes anterior. Las principales instalaciones de transbordo, como Port Klang en Malasia y Colombo en Sri Lanka, registraron un 50% o más de carga retrasada, con el mayor centro de transbordo del mundo en Singapur y los principales puertos primarios como Shanghai y Busan con retrasos de embarque en más de un tercio de sus contenedores, el mes pasado».

«Esto indica que los niveles de carga siguen aumentando, mientras que la capacidad de carga adicional que se ha desplegado para satisfacer los niveles elevados de la demanda parece estar teniendo poco efecto», explicó Brasil. Según expertos de la industria, el aumento de la carga podría durar hasta el 2021, con una fuerte probabilidad de que las condiciones prevalecientes continúen durante la primera mitad del año.

Cabe destacar que gran parte de la reciente preocupación por la carga con retraso en su embarque, o definitivamente sin embarcar, se ha centrado en los contenedores refrigerados. Algunos puertos de China se han quedado sin enchufes para suministrar electricidad a dichos contenedores, poniendo en riesgo la carga perecedera.

Covid-19

Según el Consejo Mundial de Transporte Marítimo (WSC), las perturbaciones sin precedentes de la cadena de suministro internacional experimentadas en el último año no son causadas por una sola parte de la cadena, sino que también son el resultado de cambios repentinos y radicales en la demanda de mercancías debido al impacto de la pandemia del coronavirus (Covid-19).

«La pandemia ha afectado gravemente el acceso a los contenedores y al equipo. Como el transporte terrestre, los puertos y las operaciones de almacenamiento se han visto afectados por los cierres, la escasez de mano de obra y las sobrecargas de volumen, se ha ralentizado la colocación, el uso y la devolución de los contenedores dentro de la cadena de suministro mundial», indicó el grupo de empresas en un comunicado.

De acuerdo con un nuevo análisis de Sea-Intelligence, la cadena de suministro mundial se desplazó 5 millones de TEUs desde el primer semestre de 2020 para ser enviada en lugar de los volúmenes normales en la segunda mitad. Los datos mostraron que una de cada dos recaladas de buques de línea en todo el mundo llegaba tarde, el peor registro de fiabilidad de horarios desde que se comenzó a rastrear este conjunto de datos en 2011.

Adicionalmente, el análisis del Índice de Capacidad Comercial del eeSea muestra que los transportistas están añadiendo tonelaje rápidamente este año. En los tres principales trayectos este/oeste, la capacidad efectiva de enero ha aumentado en un 7,6% con respecto a 2020, con casi el mismo porcentaje de trayectos en blanco. Los datos también muestran que febrero y marzo han aumentado un 34% y un 17% respectivamente, en parte debido al menor número de cancelaciones.

«Vemos que los transportistas están aprovechando cualquier tonelaje de flete disponible (…) No queda capacidad ociosa, los transportistas están retrasando el desguace, e incluso se han hecho los primeros nuevos pedidos de tonelaje», advirtió el director general de eeSea, Simon Sundboell.