En medio de las continuas protestas contra la brutalidad policial en el Puerto de Lagos, la sede de la Autoridad Portuaria de Nigeria ha sido quemada por un incendio. Según testigos presenciales y dos vídeos obtenidos de la escena, se puede ver un gran incendio adyacente a la fachada trasera del edificio, seguido de una expansión del fuego hacia los pisos superiores.

Este incidente fue sólo una parte de una ola de disturbios y violencia tras el ataque de los servicios de seguridad nigerianos a una multitud de civiles en el peaje del puente Lekki la noche del 22 de octubre.

Según Amnistía Internacional, hasta 12 personas fueron asesinadas esa noche. En toda Nigeria, alrededor de 56 personas han perdido la vida desde que estallaron las protestas el 8 de octubre.

Ha habido denuncias generalizadas de secuestro, acoso y extorsión por parte de una controvertida unidad de la policía nigeriana conocida como Escuadrón Especial Anti-Robo (SARS). La unidad del SARS fue acusada durante mucho tiempo de golpizas, agresión sexual y tortura.

El Secretario de Estado de los Estados Unidos, Mike Pompeo, condenó el ataque en una declaración el miércoles, y dijo que los Estados Unidos «agradecerían una investigación inmediata sobre cualquier uso de fuerza excesiva por parte de los miembros de las fuerzas de seguridad».

Al día siguiente del incendio de la oficina de la Autoridad Portuaria de Nigeria en Lagos, Ibrahim Baba, un ex funcionario del gobierno, escribió al presidente de Nigeria instándole a trasladar la base de operaciones de los puertos marítimos nigerianos de Lagos a Port Harcourt, a 360 millas de distancia a lo largo de la costa.