Maersk Tankers, Cargill y Mitsui & Co. han establecido una colaboración estratégica para acelerar la reducción de los gases de efecto invernadero (GEI) en el transporte marítimo.

Las partes reconocen la urgencia de abordar el problema mundial del cambio climático y están impulsando continuamente el progreso en sus respectivas líneas de negocio. Hoy en día, están uniendo sus fuerzas para acelerar estos esfuerzos e impulsar la industria marítima hacia un futuro más sostenible.

Juntas, las empresas trabajarán para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en el mar mediante la plena explotación de las tecnologías de ahorro de combustible existentes y la exploración de nuevas soluciones técnicas. El objetivo es demostrar que puede tener sentido económico tanto para los armadores como para los fletadores si colaboran más estrechamente para hacer que los buques consuman menos combustible, demostrando así que el transporte marítimo sostenible también puede ser viable desde el punto de vista comercial.

La colaboración, que está estrechamente alineada con el objetivo de la Organización Marítima Internacional de que el transporte marítimo internacional reduzca las emisiones anuales de GEI en un 50% para el año 2050, tiene como objetivo a largo plazo proporcionar soluciones «sobre la mesa» para los actores de la industria marítima que buscan explorar nuevas tecnologías para reducir sus emisiones.

«La colaboración contribuirá al crecimiento sostenible de la industria naviera, a la vez que promueve una sociedad más consciente del medio ambiente», dijo Takuya Shirai, gerente general de la división de negocios de barcos de Mitsui & Co.

Inicialmente, la asociación se centrará en pruebas y ensayos de las tecnologías probadas existentes en los buques bajo su mando, y ya se está trabajando con varios propietarios para invertir e instalar dispositivos de ahorro de energía a bordo de los buques bajo su fletado.

Estos proyectos incluirán medidas para optimizar el rendimiento de los buques compartiendo y utilizando los datos del buque junto con el itinerario meteorológico, así como mecanismos que permitan que los beneficios de un mejor rendimiento sean compartidos tanto por el armador como por el fletador. Paralelamente, la colaboración explorará nuevas tecnologías que podrían transformar las emisiones marítimas a largo plazo.