Las compañías navieras han aprendido las lecciones de la caída sustancial de la demanda experimentada durante la crisis financiera de 2008/9 y han gestionado la capacidad de manera mucho mejor manteniendo las tarifas a un nivel aceptable y manteniendo la utilización de los buques.

La pregunta que se plantea ahora es si las líneas pueden mantener estos niveles a medida que la pandemia se afianza en las economías de demanda de los Estados Unidos y Europa.

Las tasas de utilización en los tramos de cabecera de las principales rutas del Pacífico y Asia hacia Europa no han disminuido, pero los niveles de carga sí lo han hecho, ya que a medida que los buques entran en paro y se cancelan unas 435 travesías, la disminución de la demanda ha alcanzado los 7 millones de TEU, según Sea Intelligence.

A una tasa media de 1.493 dólares por FEU, lo que supone un total de 5.225 millones de dólares en pérdidas de ingresos para las líneas. E incluso los ahorros por los servicios cancelados no serán tan altos dado el colapso del precio del petróleo crudo, que se refleja en el mercado del búnker.

Ocean Network Express (ONE) en su declaración de volumen del primer trimestre ilustró este punto. En las rutas entre Asia y Europa, la empresa manejó 443.000 TEU en dirección oeste (WB) y 325.000 TEU en dirección este (EB). Unos 5.000 TEU menos de contenedores que en el primer trimestre de 2019, pero donde la utilización del año pasado fue de 92% y 63% respectivamente, en el primer trimestre de este año la tasa de utilización fue de 100% y 67% respectivamente.

La situación en el comercio transpacífico es, en todo caso, aún más pronunciada. La compañía ha reportado una disminución de 80.000 TEU en los volúmenes en el Transpacific desde finales de 2019 hasta el final del primer trimestre de este año. Y un descenso interanual de 42.000 TEU. Sin embargo, la utilización hace un año fue de un 88% EB y un 43% WB. En el primer trimestre de 2020 esas tasas de utilización fueron del 93% y el 50% respectivamente.

Según la publicación Sunday Spotlight de Sea-Intelligence, ya se han cancelado 435 salidas en varias operaciones en alta mar, lo que indica un descenso de la demanda de 7 millones de TEU en 2020.