Un equipo de las Naciones Unidas tendrá que esperar varias semanas para acceder a un deteriorado buque tanque del FSO frente a la costa de Yemen que amenaza con derramar 1,1 millones de barriles de crudo en el Mar Rojo, dijeron a Reuters dos fuentes de la ONU.

La Organización Marítima Internacional de las Naciones Unidas ha advertido que el Safer FSO, varado desde 2015, podría derramar cuatro veces más petróleo que el desastre del Exxon Valdez de 1989 cerca de Alaska, pero el acceso al buque se ha complicado por la guerra en Yemen.

El movimiento Houthi del Yemen, que controla la zona donde está atracado el buque cisterna y la empresa petrolera nacional que lo posee, acordaron en julio permitir que un equipo técnico evaluara el buque y realizara las reparaciones que fueran factibles.

Pero las dos fuentes dijeron que podría llevar otras siete semanas ultimar los detalles del acuerdo y la logística, ya que la pandemia de coronavirus complicaría aún más la planificación.

El acuerdo incluye la eventual venta del petróleo a bordo con los ingresos divididos entre las autoridades de Houthi y el gobierno internacionalmente reconocido de Yemen, que el movimiento expulsó de la capital, Sanaa, a finales de 2014.

Algunos diplomáticos dicen que todavía hay dudas sobre la misión, ya que los funcionarios del Houthi se negaron el año pasado a conceder el acceso.

El Safer, incorporado en 1974, está atracado frente a la terminal petrolera de Ras Issa, a 60 km al norte del puerto de Hodeidah.

La zona está en poder de los houthis, pero la alta mar está controlada por una coalición dirigida por los sauditas que intervino en el Yemen en 2015 contra el movimiento y le ha impedido vender petróleo.