La Federación Internacional de Trabajadores del Transporte (ITF) pide a las compañías que redoblen sus esfuerzos para ayudar a los marinos varados en los buques frente a las costas de China, mientras Pekín sigue prohibiendo de manera informal las importaciones de carbón procedentes de Australia.

«Es costoso, pero es lo correcto», exhortó la ITF en un mensaje dirigido a las compañías navieras en el que les pide que paguen los millones de dólares que, según el grupo sindical, se necesitan para resolver el problema.

El llamamiento a la acción se produce después de que MSC Mediterranean Shipping Company consiguiera un acuerdo para desembarcar a los miembros de la tripulación del granelero varado frente a China desde septiembre con 18 tripulantes.

«MSC ha liderado el camino pagando los costes y las penalizaciones necesarias a los fletadores y a los propietarios de la carga para rescatar a la tripulación de su buque, el Anastasia, y verlos rescatados de su prisión flotante de seis meses a través de un puerto en Japón», declaró el presidente de la Federación Internacional de Trabajadores del Transporte (ITF), Paddy Crumlin.

«Hacemos un llamamiento a todos los armadores responsables para que sigan el ejemplo de MSC y lleven a cabo estos cambios de tripulación que deberían haberse realizado hace tiempo. Será costoso para estas compañías navieras, pero es absolutamente necesario para preservar la salud, las vidas y los derechos humanos de estos marinos.»

En los últimos meses, docenas de buques y miles de marinos han quedado varados frente a las costas de China, ya que Pekín prohibió informalmente el carbón australiano en medio de una disputa comercial entre los dos países. La ITF informa de que se cree que hasta 60 buques están anclados y no pueden descargar sus cargas en los puertos chinos, lo que añade un estrés adicional a los marinos que ya sufren la crisis del cambio de tripulación.

La ITF afirma que un número cada vez mayor de estos marinos llevan ya más de un año varados, y algunos hasta 20 meses.

Aunque se ha informado de que China ha hecho algunos planes para permitir la descarga de al menos algunos cargamentos de carbón australianos varados, la ITF afirma que una solución a largo plazo sigue requiriendo que China introduzca protocolos que permitan el cambio de tripulación de todos los marinos extranjeros. Hasta que China pueda llevar a cabo cambios regulares de tripulación, corresponde a las compañías navieras, que tienen el deber humanitario de preservar la vida y el bienestar de los marinos empleados en sus buques, desviando los buques a otros países, argumenta Crumlin.

«China no ha conseguido dejar de lado sus disputas con Australia y responder a este desastre humanitario provocado por el hombre a pocos kilómetros de su costa. También Australia ha antepuesto con demasiada frecuencia la política al bienestar de la tripulación. Hacemos un llamamiento a la industria para que dé un paso adelante donde los gobiernos han fracasado: muestren algo de liderazgo y saquen a estas personas desesperadas de sus barcos. MSC ha demostrado que es posible»,