La calidad del aire sigue siendo también este año la máxima prioridad ambiental de los puertos europeos, según el Informe Medioambiental para 2019 publicado por la Organización Europea de Puertos Marítimos (ESPO).

Presentado en el Congreso GreenPort de Oslo el 17 de octubre, el informe de 2019 abarca un total de 94 puertos.

Como ya se ha explicado, incluye más de 60 puntos de referencia diferentes sobre el comportamiento medioambiental, incluyendo cifras sobre los servicios verdes al transporte marítimo – electricidad en tierra, GNL y tasas portuarias diferenciadas desde el punto de vista medioambiental – así como las 10 prioridades medioambientales más importantes para 2019.

Seguido por el consumo de energía, la calidad del aire se ha convertido en un determinante clave de la «aceptación» pública de la actividad portuaria en los próximos años, dijo ESPO.

El cambio climático, incluido en el Top 10 por primera vez hace dos años, es en 2019 la tercera prioridad. Casi ocho de cada diez puertos europeos tienen en cuenta el cambio climático a la hora de desarrollar nuevos proyectos de infraestructuras. Además, el 62% de los puertos refuerzan la resistencia climática de la infraestructura existente y el 47% de ellos ya han afrontado los retos operativos debidos al cambio climático.

La relación con la comunidad local, que es de suma importancia para los puertos, se encuentra en la quinta posición este año. El ciudadano de 2019 es más fuerte, mejor informado y más comprometido. La comunidad local es el nuevo factor de influencia y esto también es una realidad importante para los puertos, según el informe.

Se dice que la transparencia es una alta prioridad, ya que el 87% de los puertos comunican su política medioambiental a las partes interesadas y el 82% de ellos la publican en su sitio web. En cuanto a los servicios ecológicos al transporte marítimo, más de la mitad de los puertos ofrecen electricidad en tierra a los buques atracados (OPS) y el 48% de ellos suministran electricidad de alta tensión a los buques de navegación marítima. Un tercio de ellos han puesto a disposición de los usuarios de GNL, siendo el GNL suministrado principalmente por camiones (90%) y por barcazas (20%). Paralelamente, el 56% de los puertos aplican tasas diferenciadas en función del medio ambiente a los buques que superan las normas reglamentarias, siendo las emisiones a la atmósfera, los residuos y el cambio climático los principales objetivos de estos descuentos.

Además, el 71% de los puertos están certificados con una norma medioambiental, un aumento del 17% desde 2013. El 82% de los puertos han establecido un programa de monitoreo ambiental, siendo los residuos el tema más monitoreado.

«En el informe de este año, vemos que los puertos siguen invirtiendo en infraestructuras verdes, como la electricidad en puerto para los buques atracados», comentó Isabelle Ryckbost, Secretaria General de ESPO.

«Sin embargo, tenemos que ser conscientes del aumento de los costes de inversión y de los retos técnicos que impiden que la electricidad en tierra sea hoy en día un sólido argumento comercial. El aumento de los costes relacionados con la conexión a la red y la escasez de electricidad a nivel de ciudad o regional son a menudo barreras adicionales».

«Es importante destacar que el diferencial de precios sigue siendo elevado debido al nivel de imposición de la Directiva sobre imposición de la energía de la UE y a los gravámenes nacionales aplicados al precio de la electricidad. La incertidumbre sobre el uso y la perspectiva de otras tecnologías prometedoras como el hidrógeno hace que sea difícil decidir», dijo Ryckbost.