La operación de búsqueda y rescate del granelero Nur Allya, de 52.400 TPM y con bandera indonesia, ha sido cancelada, según el Organismo Nacional de Búsqueda y Rescate de Indonesia.

Los esfuerzos de búsqueda se interrumpieron el 9 de septiembre, dieciocho días después de que el buque enviara una señal de socorro mientras transitaba por las aguas de la septentrional isla de Buru, en el norte del país.

Nur Allya transportaba unas 50.000 toneladas de mineral de níquel desde Sagea, en la isla de Gebe, hasta Morosi, en el sudeste de Sulawesi, cuando perdió contacto. El buque construido en 2002 contaba con una tripulación de 25 marinos a bordo.

Las autoridades de Indonesia dijeron que se continuará con el seguimiento activo mediante la alerta a la flota y al personal.

A raíz de la posible pérdida del buque, Intercargo instó a los armadores y operadores de buques a «actuar con extrema cautela» al aceptar mineral de níquel y otras cargas que puedan licuarse.

«El cambio de carga relacionado con la humedad y los incidentes en el viaje, ampliamente conocido como licuefacción, siguen siendo una preocupación importante para el transporte de carga seca a granel», señaló la asociación de armadores de buques de carga seca.

A principios de este año, Intercargo publicó un informe en el que afirmaba que las pérdidas de vidas humanas causadas por accidentes a granel ocurridos en los últimos diez años se debieron principalmente a fallos en la carga y a la licuefacción.

Los accidentes de graneleros comunicados durante el período 2009-2018 supusieron la pérdida de 188 vidas, mientras que 48 graneleros de más de 10.000 TPM fueron identificados como pérdidas totales.