La Asociación Internacional de la Industria del Combustible (IBIA) considera que todavía es prematuro sacar conclusiones válidas y significativas sobre el nivel de las emisiones de carbono negro asociadas al uso de combustibles con un 0,50% de azufre.

El comentario responde a los resultados de un estudio realizado por Finlandia y Alemania en el que se constató que «las nuevas mezclas de combustibles marinos con un contenido de azufre del 0,50% pueden contener un gran porcentaje de compuestos aromáticos que tienen un impacto directo en las emisiones de carbono negro».

Organizaciones ambientales como la Alianza para un Ártico Limpio (CAA) se indignaron por los resultados, y pidieron que la Organización Marítima Internacional (OMI) adoptara medidas inmediatas.

La CAA también se ha puesto en contacto con los representantes de la industria de combustibles marinos que prepararon la Guía conjunta de la industria (JIG) sobre el suministro y uso de combustible marino con un 0,5% de azufre hace sólo unos meses, buscando respuestas sobre si estos proveedores de combustible eran conscientes de que las nuevas mezclas de combustible pesado con bajo contenido de azufre tenían un mayor contenido aromático y si eran conscientes de la relación entre un mayor contenido aromático en los combustibles y las mayores emisiones de BC.

En respuesta a la carta, la Directora de la IBIA, Unni Einemo, explicó que la labor del Grupo Mixto de Expertos se centraba en cubrir los aspectos prácticos y operativos del límite de 0,50% de azufre para preparar a todas las partes interesadas de la industria para la transición y ayudar a garantizar la seguridad de los buques y las tripulaciones. Su cometido se limitaba a estas cuestiones.

«Una de las principales preocupaciones abordadas en la orientación se refería a la variabilidad de las mezclas de combustible que se esperaba que llegaran al mercado y los posibles problemas de compatibilidad que podrían surgir en caso de mezcla de combustibles de distinta naturaleza», dijo.

«A la IBIA le sorprende la afirmación del estudio de que se espera que las mezclas de fuel-oil con un 0,50% de azufre tengan un mayor contenido aromático que el fuel-oil tradicional con alto contenido de azufre (HSFO), especialmente porque la expectativa antes de 2020 era que muchas de las nuevas mezclas de combustibles marinos serían de naturaleza más parafínica».

Einemo añadió que la transición a los combustibles con un contenido de azufre del 0,50% se encuentra todavía en sus inicios y que no se dispone por el momento de una visión general completa que documente la variabilidad y calidad reales de esos combustibles en el mercado.

«Sin embargo, las primeras indicaciones de varios organismos de ensayo de combustibles indican que los combustibles con 0,50% de azufre que se han visto hasta ahora tienden a ser más parafínicos y menos aromáticos que los HSFO que han sustituido. Por ello, parece prematuro sacar conclusiones válidas y significativas sobre el nivel de las emisiones de carbono negro asociadas al uso de combustibles con un 0,50% de azufre».

El director de la IBIA señaló además que apoya un debate científico exhaustivo de esta cuestión en la OMI, que se dispone a debatir la reducción del impacto de las emisiones de carbono negro en el Ártico en el próximo séptimo período de sesiones del Subcomité de Prevención y Respuesta a la Contaminación de la OMI.

«La OMI ya ha acordado iniciar los trabajos para elaborar una prohibición del uso y el transporte de fuelóleo pesado (HFO) con fines de combustión por los buques en las aguas del Ártico, pero primero tiene que definir lo que se entiende por ‘HFO’. En la actualidad, existe una prohibición del uso y transporte de petróleo de grado pesado (HGO) en la Antártida en virtud del Anexo I del MARPOL. La OMI necesita examinar si la definición existente de HGO puede ser adecuada para desarrollar una prohibición del uso y transporte de HFO en el Ártico», concluyó.