El derrame de ácido sulfúrico que ocurrió a principios de mes en la terminal marítima de Guaymas, Sonora, operada por Grupo México, no dejó daños ambientales y fue controlado en tiempo y forma, aseguró en un comunicado la compañía de Germán Larrea.

Tras el incidente, la zona fue evaluada por las autoridades del puerto de Guaymas, Protección Civil y la Secretaría de Marina, que más tarde determinó que no había daños ambientales. El derrame se notificó en tiempo y forma a la Procuraduría Federal de Protección al Medio Ambiente (Profepa), que señaló que se realizaron los protocolos adecuados.

Luego de haber iniciado un proceso administrativo contra la empresa, la Profepa clausuró las instalaciones de Grupo México en el puerto de Guaymas debido a que no cuentan con autorizaciones de impacto ambiental. La clausura es de carácter temporal y parcial para las obras y actividades de almacenamiento y embarque de ácido sulfúrico. 

En redes sociales se divulgaron fotografías de animales muertos en el Mar de Cortés, denunciando que fue a causa del derrame, entre ellos tortugas y manatíes. “Consideramos que la información difundida a través de redes sociales sobre los decesos de la población marina, no se encuentra relacionada en forma alguna con el incidente ocurrido”, señaló la compañía.

Grupo México además negó ser responsable de 22 daños ambientales como lo había mencionado la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semanart) y la organización PODER. De los impactos ambientales imputados a Grupo México, la firma destacó que son falsos o tienen imprecisiones: dos fueron antes de que Grupo México fuera dueño de las instalaciones a las que se hace referencia y dos son atribuibles en más de 50 años de operación de la empresa, como en el Río Sonora, pero que fueron remediados.

La empresa explicó en el comunicado que el derrame ocurrió durante la limpieza de rutina de las tuberías, cuando se liberaron aproximadamente tres metros cúbicos de ácido sulfúrico al mar colindante con la zona portuaria.

La compañía aclaró que se trató de una cantidad reducida equivalente a 1.2 tinacos de uso doméstico que se diluyeron rápidamente en una bahía de alrededor de 33 millones de metros cúbicos.

“El ácido sulfúrico, al entrar en contacto con las condiciones alcalinas del mar, se neutralizó de forma natural. Esto hizo que la liberación fuera inofensiva y se determinó que no hubo afectación a la flora ni a la fauna de la zona portuaria de acuerdo con el informe de la Secretaría de Marina”, mencionó Grupo México.

Por: www.msn.com