El gas natural y el propano están emergiendo como las principales opciones de fuentes de búnker para las navieras que se esfuerzan por reducir drásticamente las emisiones de carbono en sus operaciones, reporta Wall Sreet.

Más de una cuarta parte de los buques ordenados en términos de tonelaje están adaptados para operar con gas natural licuado (GNL) o gas licuado de petróleo (GLP), comúnmente conocido como propano, según un grupo de comercio de la industria, esto es una clara señal de cómo los operadores están planeando cumplir con los mandatos de cumplir con las normas para un aire limpio.

La industria tiene el mandato de parte de los reguladores mundiales de reducir las emisiones generales de gases de efecto invernadero (GEI) a la mitad en 2050 en comparación con los niveles de 2008, objetivo que ha desencadenado una búsqueda por parte de los astilleros, armadores, proveedores de combustible y fabricantes de equipo de nuevos tipos de motores y fuentes de combustible para abastecer a la flota mundial. Entre las opciones que se están considerando figuran el hidrógeno, los biocombustibles y la energía eléctrica, junto con el GNL y el GLP.

«Aunque sigue habiendo pros y contras de cada opción, los combustibles alternativos están empezando a ganar tracción, con el 27% del portafolio de órdenes de nueva construcción por tonelaje», dijo Stephen Gordon, director gerente de Clarkson Research Services.

«El GNL está ganando la mayor tracción por el momento como un paso potencial para cumplir con los objetivos de emisiones y el GLP también», añadió Gordon.

Los operadores de buques están bajo una creciente presión para avanzar en la protección del medio ambiente. Los buques oceánicos emiten alrededor del 2,5% del total de las emisiones de carbono, según la Organización Marítima Internacional (OMI), lo que equivale aproximadamente a lo que emite un país europeo desarrollado como Alemania.

Muchos grandes clientes del transporte marítimo, como Amazon y Walmart, piden pruebas de que sus cargas se mueven en buques más limpios, ya que buscan reducir la huella de carbono de sus cadenas de suministro. Los financistas del transporte marítimo también se están moviendo hacia un tratamiento preferencial de nuevos préstamos a los armadores que renueven sus flotas con tales buques.

Clarkson Research, en un informe del 30 de noviembre, señala que hay 227 buques ordenados que operarán con gas natural, excluyendo a los tanqueros de GNL que se están consumiendo su propia carga como combustible. Eso es más que los 202 que están actualmente en el agua. La mayoría de los buques serán entregados en los próximos dos años.

Los tanqueros encabezan la lista, con 34 buques en servicio y 72 ordenados. Entre los portacontenedores, 11 están operando con GNL y 30 están la lista de pedidos. El GLP también está ganando terreno, con 37 órdenes pendientes de construcción y 11 propuestos para ser adaptados, de un solo buque que está operando actualmente.

Las cifras siguen representando una pequeña fracción de los más de 60.000 buques oceánicos operativos, pero los ejecutivos astilleros señalan que la marea está cambiando:

«El transporte marítimo está atrasado en la protección del medio ambiente, pero eso está cambiando rápidamente», dijo un ejecutivo de Hyundai Heavy Industries (HHI) de Corea del Sur, el mayor constructor de buques del mundo. «Los buques limpios son ahora una consideración primordial detrás de cada orden».

Los buques de GNL cuestan alrededor de un 15% más que los buques que queman heavy fuel oil convencional, pero su operación es alrededor de un 20% más barata y puede ser más rentable a medida que la producción de gas natural para la alimentación de los buques crece.

Otro astillero surcoreano, Daewoo Shipbuilding & Marine Engineering, firmó la semana pasada una carta de intención con un armador no identificado para 10 tanqueros que operarán con GNL por un total de US$1.000 millones. El acuerdo fija el precio de las naves en unos US$100 millones cada uno, unos US$15 millones más que los nuevos buques que utilizan búnker.

Gordon indicó que la infraestructura de abastecimiento de combustible para el GNL se está desarrollando rápidamente, con el número de puertos que ofrecen GNL en todo el mundo de 20 a 124 en los últimos cinco años.

CMA CGM ha sido un gran partidario del GNL como combustible y tendrá 26 buques de este tipo en su flota para el año 2022:

«Hoy en día la propulsión a GNL es la única alternativa fiable y probada para mejorar significativamente la calidad del aire y contribuir a la transición energética de la industria del transporte marítimo», dijo una portavoz de la compañía.

Las baterías ya se utilizan para las navegaciones de corta distancia de buques más pequeños, pero ocuparían casi un tercio del espacio de carga en un gran buque oceánico. Los tanques de hidrógeno también requieren mucho espacio. El amoníaco es intensivo en carbono y altamente tóxico si se derrama en el agua.

Por MundoMarítimo