¿Dónde está el peligro? Al medir los gases nocivos antes de la entrada en un espacio confinado, debemos tener en cuenta el peso relativo del gas en comparación con el aire. Por ejemplo, debemos ser conscientes de que el metano es más ligero que el aire, el monóxido de carbono tiene el mismo peso y el sulfuro de hidrógeno es más pesado que el aire.

Esta diferencia en el peso molecular requiere que las mediciones de gas se tomen a diferentes alturas del espacio confinado para asegurar una medición completa del gas antes de que el personal entre en el espacio confinado.

Recomendación hecha por gard.no