En medio de tarifas récord y de la continua perturbación de las cadenas de suministro del transporte marítimo, las asociaciones que representan a los expedidores y freight forwarders europeos han pedido a los organismos de defensa de la competencia de la Unión Europea que examinen «las prácticas actuales» de las líneas navieras, en particular aquellas referidas a la fijación de precios y reservas que, a su juicio, se han visto distorsionadas por la falta de fiscalización, según reporta Lloyd’s List.

En una carta conjunta dirigida a la Dirección de Competencia de la Comisión Europea, el Consejo de Expedidores Europeos (ESC) y la Asociación Europea de Freight Forwarders (CLECAT) dijeron que habían «alertado una vez más a la Comisión Europea sobre las prácticas actuales de las líneas navieras, ya que las cadenas de suministro europeas están cada vez más distorsionadas». Las asociaciones adelantaron que se reunirán con la Comisión para demostrar aún más el daño que el comportamiento de las líneas navieras está causando al crecimiento del comercio en un momento de recesión económica.

Las asociaciones añadieron que en su carta habían «informado a la Comisión sobre cuestiones derivadas de las prácticas actuales de las líneas navieras. Éstas se refieren a la violación de los contratos existentes, el establecimiento de condiciones poco razonables en relación con la aceptación de reservas y la fijación unilateral de tarifas muy superiores a las acordadas en los contratos».

Dijeron que la situación actual «afecta particularmente a las pequeñas empresas europeas con reservas financieras limitadas». Sin embargo, añadieron que «las consecuencias adversas de las prácticas de las líneas navieras se sienten igualmente en muchas empresas más grandes, como el retail, moda, automoción, cosmética y tecnología de la información».

Añadieron: «Las líneas navieras se han reservado la posibilidad de cambiar las tarifas cuando lo consideren oportuno, a pesar de las tarifas y cargos específicos acordados». Además, indicaron que los expedidores y freight forwarders se están enfrentan reservas rechazadas y al roll over de cargas si las líneas navieras consideran que es más rentable aceptarlas con tarifas más altas para un itinerario determinado. Las prácticas inaceptables también incluyen la negación a aceptar reservas en absoluto para los clientes, obligando a cambiar tarifas contratadas a tarifas spot a un precio mucho más alto.

Para ilustrar sus puntos, las asociaciones destacaron que el Índice de Transporte Marítimo Contenerizado de Shanghái había alcanzado un récord de más de US$2.640/TEU en la Navidad pasada.

«La interrupción de la cadena de suministro debido al número sin precedentes de blanks sailings -hasta un 30% en algunas rutas-, combinada con la falta de fiabilidad, con sólo el 50% de los buques a tiempo durante el último año, ha llevado a la actual escasez de contenedores vacíos», añadieron las asociaciones.

Efecto dominó

«Las líneas navieras están tratando de enviar los contenedores de vuelta a China lo más rápido posible, simplemente porque hay una necesidad y los beneficios son muy atractivos. Mientras tanto esto ha provocado un efecto dominó en la medida en que hay una escasez general de equipo para las exportaciones europeas», apuntaron.

«Como consecuencia, los expedidores y forwarders se enfrentan ahora también a todo tipo de nuevos sobretasas, como los ‘recargos por desequilibrio de equipo’ que las líneas navieras están imponiendo. Si éstas deciden enviar contenedores vacíos de vuelta a China por razones comerciales, ¿no es dudoso que sea justificable aplicar un ‘recargo por desequilibrio de equipo’?», plantearon.

Las asociaciones destacaron que los expedidores, forwarders, operadores de terminales y otros integrantes de la cadena de suministro marítimo habían expresado el año pasado su insatisfacción con la decisión de la Comisión Europea de prorrogar una vez más el reglamento de exención por categorías para el transporte marítimo de línea. Las asociaciones añadieron: «Los acuerdos de consorcio autorizan a las líneas navieras a acordar colectivamente los blank sailings, La actual escasez de capacidad ha permitido a las líneas navieras aumentar considerablemente las tarifas spot y las tarifas bajo contrato.

Según las asociaciones, las prácticas poco razonables de las líneas navieras en relación con los contenedores, las tarifas y los cargos por detención y demurrage representan un grave riesgo para la capacidad de recuperación económica de Europa. La ESC y el CLECAT, cuyos miembros se han visto particularmente afectados por los cambios unilaterales de las tarifas y los servicios, «alientan a la Comisión Europea a que adopte medidas similares a las de las autoridades competentes de otras partes del mundo», indicaron.

La carta de las asociaciones responde a las preocupaciones planteadas por las respectivas autoridades de la competencia de los Estados Unidos y China a fines del año pasado.

El escrutinio de los Estados Unidos

En septiembre, la Comisión Marítima Federal de los Estados Unidos (FMC) advirtió que actuaría contra cualquier violación percibida de las normas de competencia, y ha «intensificado su escrutinio de los mercados, de las líneas navieras individuales y de las tres alianzas mundiales en respuesta a las circunstancias y desafíos inusuales creados por la pandemia de COVID-19».

La FMC aseguró estar «vigilando activamente cualquier efecto potencial en las tarifas de flete y los niveles de servicio de transporte, utilizando diversas fuentes y marcadores, incluida la información exhaustiva que las partes en un acuerdo de transporte deben presentar a la agencia», y subrayó que «si hay algún indicio de comportamiento de las líneas navieras que pudiera violar las normas de competencia del artículo 6 g) de la Ley de Transporte Marítimo, la Comisión tratará inmediatamente de abordar estas preocupaciones con ellas. Si es necesario, la FMC acudirá a un tribunal federal para solicitar un mandamiento judicial que prohíba la continuación del acuerdo de alianza no conforme».

Escrutinio en China

Los comentarios de la FMC se produjeron a raíz de la preocupación de China por el aumento de los fletes y los problemas de capacidad en la Ruta Transpacífico. El Ministerio de Transporte de China invitó también en septiembre pasado a los jefes de 14 líneas navieras que participan en dicho mercado -incluidos los miembros de las tres principales alianzas de transporte marítimo- a una «consulta» celebrada en la Bolsa de Transporte Marítimo de Shanghái. Con el objetivo de «estabilizar los mercados internacionales de transporte marítimo de contenedores», el Ministerio de Transporte en la ocasión preguntó específicamente qué medidas habían adoptado las líneas navieras para «frenar los recargos excesivamente rápidos en las rutas entre China y los Estados Unidos», y para hacer distribuir los ahorros de costos derivados de la caída de los precios del petróleo y la reducción de las tarifas portuarias.