La economía marítima de los Estados Unidos contribuyó con cerca de $373 mil millones al producto interno bruto de la nación en el año 2018 y creció más rápido que la economía de la nación en su conjunto, de acuerdo con las nuevas estadísticas publicadas hoy por dos agencias del Departamento de Comercio de los Estados Unidos.

La Oficina de Análisis Económico (BEA) se asoció con la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) para medir la fuerza económica de los mares de la nación. Concretamente, la contribución de la «economía oceánica» al producto interno bruto de la pesca comercial, la construcción de buques y embarcaciones, los puertos, el petróleo y el gas en alta mar, el turismo y la pesca recreativa y otras actividades económicas que dependen de los océanos.

«Estas estadísticas son la primera estimación de la economía marina de los Estados Unidos, un impulsor primario de empleos, innovación y crecimiento económico», dijo el contralmirante retirado de la Armada Tim Gallaudet, Ph.D., secretario asistente de comercio para los océanos y la atmósfera y administrador adjunto de la NOAA. «Datos como estos proporcionan una base crítica para informar, seguir el progreso y acelerar la recuperación económica de Estados Unidos».

En el estudio se consideraron 10 sectores que representaban a las empresas dependientes de los océanos, las costas y los Grandes Lagos de la nación entre los años 2014 y 2018. Se encontró que el producto interno bruto relacionado con el sector marítimo creció un 5,8% de 2017 a 2018, más rápido que el crecimiento del 5,4% del producto interno bruto total de los Estados Unidos medido en dólares estadounidenses. Las empresas incluidas en el informe también apoyaron 2,3 millones de puestos de trabajo en el 2018.

«Las estadísticas de la economía marina aclaran cuán dependiente es Estados Unidos de nuestras aguas», dijo Nicole LeBoeuf, directora en funciones del Servicio Nacional de Océanos de la NOAA. «Es casi imposible para la mayoría de los estadounidenses pasar un solo día sin comer, vestir o usar productos que vienen de o a través de nuestras comunidades costeras».

«Por primera vez, los Estados Unidos tienen datos oceánicos que pueden ser comparados con nuestras estadísticas oficiales sobre otras industrias estadounidenses y con las economías oceánicas de otras naciones», dijo Mary Bohman, directora en funciones de la BEA. «Estos prototipos de estadísticas ofrecen una línea de base para comprender la importancia de la economía marítima, incluyendo la recreación, los mariscos, el transporte y la construcción de barcos». Las empresas, los políticos y las comunidades costeras pueden utilizar estos datos económicos como una brújula para trazar el camino a seguir».