El parlamento noruego ha acordado dar exenciones fiscales adicionales a la industria petrolera, además de las propuestas por el gobierno en minoría, en un intento de estimular la inversión y proteger los puestos de trabajo, dijo el lunes el Partido Conservador en el poder.

Equinor y otras empresas petroleras, afectadas por los bajos precios del crudo mientras la demanda se tambaleaba en medio de la pandemia de COVID-19, habían argumentado que el plan del gobierno de posponer el pago de impuestos de 100 mil millones de coronas noruegas (10,8 mil millones de dólares) era insuficiente.

La Primera Ministra conservadora Erna Solberg había advertido contra la concesión de condiciones más generosas, argumentando que podría conducir a una inversión que no produjera suficiente rendimiento, pero que finalmente cedió ante la presión de la oposición y el lobby de la industria.

Los términos acordados por el parlamento protegerán temporalmente una mayor parte de los ingresos de los impuestos, haciendo que sea más rentable invertir y así potencialmente salvar puestos de trabajo tanto en las empresas petroleras como en los astilleros que construyen plataformas y otros equipos, dijeron los negociadores.

Noruega es el mayor productor de petróleo y gas natural de Europa occidental, representando alrededor del 2% de la producción mundial de crudo.