La Asociación de Terminales Portuarios Privados del Ecuador (Asotep) estima una inversión de US$35 millones en los puertos privados de Guayaquil, ubicados en los esteros, la que podría desplegarse en los próximos meses. Así lo informó El Universo.

Según explicó Sergio Murillo, presidente de Asotep, se contempla, para las inversiones de 2021 y 2022, la incorporación de dos grúas «Ship to Share» (STS), una dirigida al Terminal Portuario de Guayaquil (TPG) en 2021 y la otra a Naportec (Bananapuerto) en el año 2022.

Las inversiones acumuladas en las terminales asociadas suman hasta 2020 US$362,5 millones.

De este monto mayor parte corresponde a Fertigram-Inarpi, que maneja el Terminal Portuario de Guayaquil, con US$169.579.038. Le sigue Fertisa con US$68.289.000; Ecuagran con US$27.120.354; QCTE con US$23.481.985 y TPI con US$4.146.060. En cuanto a la terminal de cabotaje Storeocean, la inversión asciende a US$16.450.890.

En la Nueva Zona Portuaria de Guayaquil, o isla Trinitaria, se han ejecutado el 61% de las inversiones; en el lugar se encuentra TPG, que es el segundo puerto más grande de la ciudad y fuerte competidor de Contecon.

Desde el Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) se tomó la decisión de ratificar la legalidad de la resolución que otorgó el permiso de operación a Fertigran. Además, denegaron la pretensión de Contecon, el concesionario del puerto estatal, que cuestionó los permisos en julio de 2017 a favor de Fertigran. Contecon ha reparado en la situación legal con la que operan los puertos privados, considerando que hay una competencia desigual al no pagar los mismos valores al Estado.

El gerente de Contecon, José Antonio Contreras, considera que con la ratificación de permisos para Fertigram, el Ministerio mantendrá una situación de ilegalidad y no de competencia, lo que afectaría a esta compañía y a los ingresos del Estado.

Los puertos privados defienden el modelo con el que operan y se ajusta a Greenfield, donde un inversionista construye sobre un área en la que no hay infraestructura, iniciando el proyecto desde cero, con un proyecto negocio o subsidiario.

José Modesto Apolo, presidente del Instituto Iberoamericano de Derecho Marítimo señaló que durante la década del «permisionamiento» en Guayaquil se inició un nuevo capítulo en la prestación de los servicios portuarios. Gracias al ingreso de varios operadores portuarios privados, se pudieron reducir los tiempos de espera de los buques, que se agilizará la transferencia de cara y descarga y retorne la seguridad.

Representantes de la Autoridad Portuaria de Guayaquil y de puertos públicos se reunieron con el fin de analizar los aspectos que podrían fortalecer el desarrollo del Sistema Portuario Nacional.