El actual portafolio de órdenes de Cruceros se sitúa en 104 buques, por un valor agregado de US$60.300 millones, lo que supone el 34% de pedidos global, Reporta VesselsValue.

La avalancha de órdenes experimentada entre 2014 y 2018 fue un intento de las líneas de cruceros de mantenerse a la altura de la siempre creciente demanda de viajes. Una demanda que actualmente se encuentra en mínimos históricos debido a las restricciones provocados por el Covid-19.

Como las líneas de cruceros y los astilleros intentan mitigar los efectos del Covid-19 en el mercado, las órdenes se han ralentizado considerablemente y se han introducido retrasos. Esto ha provocado que este año sólo se entreguen 14 de los 22 cruceros previstos.

Para ahorrar en costos de inmovilización y liberar liquidez para las próximas entregas, los principales operadores han optado por desechar sus buques más antiguos y menos eficientes. En 2020, por primera vez en muchos años, el equilibrio entre las retiradas y las entregas se alineó progresivamente.

De cara al futuro, las líneas de cruceros y los constructores navales deben ser precavidos para no sobreabastecer el mercado sin que el aumento de la demanda esté a la altura. Para 2028 se prevé que la flota aumente su tamaño en un 28%, con capacidad para transportar más de 925.000 pasajeros en cualquier momento.

2021 será un año récord con la entrega de 31 buques, por un valor total de US$13.600 millones. Para que el sector se recupere, es fundamental que la demanda regrese rápidamente y con confianza, de lo contrario deberían observarse más retrasos y retiros en un intento de equilibrar las cosas.

Se espera que la vacuna COVID-19 sea el catalizador que impulse al sector de los cruceros a recuperar su trayectoria positiva anterior. El mercado de valores ya está empezando a reflejar esto, con los precios de las acciones de las principales líneas de cruceros a más del doble de lo que eran en abril.