La Cámara Naviera de Chipre (CSC) expresa su creciente frustración por la ineficacia de la comunidad internacional para hacer frente a la continua crisis de piratería en el Golfo de Guinea, con más buques atacados y más marinos tomados como rehenes para obtener un rescate, a pesar de las amplias medidas que los operadores de buques han adoptado para defender sus barcos y sus tripulaciones.

La piratería y los robos a mano armada son un problema persistente en el Golfo de Guinea, donde los niveles de ataque se han mantenido durante más de 20 años. El modus operandi de los piratas se ve afectado por una serie de factores estacionales y locales, pero en los últimos incidentes se ha producido un cambio de metodología, ya que en incidentes aislados se ha tomado como rehén a un gran número de marinos para pedir rescate. Hemos visto que la delincuencia grave en la región pone en peligro la seguridad de la gente de mar.

Existe una creciente preocupación por el hecho de que la comunidad internacional no esté tratando activamente de eliminar la piratería en la región y, en cambio, esté tratando el nivel actual de ataques contra la navegación como algo ‘tolerable’.

En efecto, se está dando a los piratas el mensaje de que su actividad delictiva entraña muy pocos riesgos en comparación con los millones de dólares que pueden obtenerse extorsionando el pago de rescates. En consecuencia, el número de piratas está aumentando y existe el peligro real de que, a falta de una respuesta firme, sus métodos de secuestro sean emulados con éxito por otros en otros lugares.

Es fundamental que los gobiernos, al más alto nivel, se comprometan mucho más en la búsqueda de una solución a largo plazo a la crisis. La industria naviera también está pidiendo a los gobiernos locales del Golfo de Guinea que adopten medidas más eficaces para eliminar esta situación intolerable, con medidas adicionales que deben adoptarse ahora y no más tarde. No podemos seguir permitiendo que se tome como rehenes a las tripulaciones, una situación que es simplemente inaceptable.

La protección de la navegación contra la piratería, independientemente de la bandera o la nacionalidad de la tripulación, es una responsabilidad clara y legítima de los gobiernos en virtud de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar. Históricamente, tal y como se recoge ahora en el derecho internacional, el papel principal de las fuerzas navales ha sido siempre proteger a la Marina Mercante y mantener las rutas marítimas abiertas al comercio. Es extraordinario que los gobiernos hoy en día parezcan menos capaces de proteger la navegación que hace casi 200 años.

En vista de lo anterior, la Cámara exhorta al Gobierno de Chipre a que adopte las iniciativas adecuadas, tanto en las Naciones Unidas como en la Unión Europea, para aprovechar todos los recursos disponibles para hacer frente al problema. Se debe hacer todo lo posible para eliminar este comportamiento inaceptable y proteger a nuestras tripulaciones.