Los gastos de operación de los buques han aumentado este año al ritmo más acelerado en más de una década, debido al aumento de las primas de seguros y a los gastos relacionados con la pandemia de COVID-19, pero se espera que se modifiquen en los años siguientes a medida que se vayan reduciendo los gastos relacionados con la pandemia, según expone el último informe Revisión y Previsión Anual de Costos de Operación parta 2020/21 de Drewry.

La consultora estima que el promedio de los costos operativos diarios de los 47 tipos y tamaños de buques cubiertos en el informe aumentó un 4,5% en 2020, en comparación con los aumentos subyacentes del 2% y el 2,5% en los dos años anteriores respectivamente. Esto siguió a un período en el que los gastos en operación se estancaron o se contrajeron durante tres años consecutivos en un 8% en 2015-17.

«Al igual que muchos aspectos de la navegación comercial, los costos operativos de los buques se han visto gravemente afectados por la pandemia de COVID-19», dijo el director de productos de investigación de Drewry, Martin Dixon.

«Sus efectos recortaron los gastos de operación durante el primer semestre, ya que los cierres económicos y las restricciones de distanciamiento social cerraron los diques secos y los astilleros de reparación, mientras que los armadores reaccionaron a la consiguiente caída del comercio posponiendo todo lo que no fuera un gasto esencial».

Sin embargo, los costos se han disparado en la segunda mitad del año al reabrir las instalaciones de reparación, desatando la demanda acumulada, mientras que los costos de personal aumentaron debido a la interrupción de la repatriación de los tripulantes.

Los costos de tripulación se vieron particularmente afectados, subiendo un 6,2% en 2020 en comparación con las subidas subyacentes del 1,3%, mientras que los costos de cobertura de casco y maquinaria (H&M) y protección e indemnización (P&I) subieron un 4,5% en un mercado de seguros que se está endureciendo. Mientras tanto, la interrupción de los suministros y la disponibilidad de mano de obra causada por la pandemia empujó los costos de tiendas y de reparación y mantenimiento a alrededor del 3%, al mismo tiempo, el gasto en dique seco saltó un 5%.

El aumento de los costos fue generalizado en todos los principales sectores de transporte de carga por tercer año consecutivo, ya que todos los segmentos de buques sufrieron el golpe del COVID-19. Las últimas evaluaciones incluyen buques portacontenedores, quimiqueros, graneles sólidos, tanqueros, gaseros (GNL y GLP), de carga general, frigoríficos, Ro-Ro y car carrier.

De cara al futuro, se prevé que las condiciones comerciales sigan siendo difíciles, dominadas por las incertidumbres comerciales inducidas por el COVID-19 y por el continuo exceso de capacidad en muchos sectores, lo que mantendrá a raya los gastos operativos.

«Se prevé que los costos operativos de los buques se modifiquen en 2021, a medida que algunos costos puntuales relacionados con COVID-19 se vayan eliminando de acuerdo con las medidas de contención, lo que compensará las presiones inflacionarias en otros lugares», agregó Dixon, quien finalmente señaló que «a partir de entonces, esperamos que la inflación del Opex vuelva a la tendencia pasada, aumentando por debajo de la tasa general de inflación de precios y marcando así un estancamiento de los costos en términos reales».