Las grandes compañías petroleras del mundo están trabajando para reducir sus emisiones de carbono, y empresas de petróleo como Exxon Mobil buscan que los inversores vean el avance de sus planes de negocio a largo plazo en relación al medioambiente. Estos inversionistas, con trillones de dólares en activos, también considerarán las medidas medioambientales para la toma de decisiones en sus inversiones, así lo informó Bloomberg Green.

El desarrollo de nuevas instalaciones para la extracción, refinamiento, exportación o procesamiento de combustibles fósiles cuesta miles de millones de dólares y se basa en proyecciones financieras que se extienden durante décadas. Ocho de las diez economías más grandes del mundo apuntan sus objetivos a cero neto y, se estima que, pronto serán nueve naciones con la llegada de Joe Biden a la presidencia de Estados Unidos.

Se estima que los próximos años traigan limitaciones en materia de carbono, lo que significará que las previsiones actuales de las futuras emisiones son una poderosa guía de los beneficios que en un futuro podría tener el cambio en lo que respecto a las emisiones de carbono. También se prevé que, si un proyecto tiene un mayor potencial de emisiones en un futuro, podría haber riesgo de disminución de ganancias, algo que podría pasar a las empresas de petróleo y gas en el avance hacia la descarbonización.

Existen diversas empresas clasificadas por la facilidad en que se están adaptando a la disminución de las emisiones de carbono, esto según el análisis de los objetivos climáticos de Bloomberg Intelligence que indican que compañías de petróleo y gas revelaron que cada una de estas tiene un puntaje de transición de carbono de BI basado en reportes recientes sobre la contaminación, los planes para 2030 y la brecha entre lo que hacen y debe hacerse necesariamente para frenar el calentamiento global.

Son 19 las compañías que están organizadas por esa puntuación, ponderando el desempeño reciente en la reducción de CO2, con 25% de puntaje y la relevancia de metas para el Acuerdo de París con un 75%. La compañía Total, de origen francés, encabeza la lista de puntuación por su rápida adaptación.

Adeline Diab, líder de inversiones de ESG en BI, señaló que «las empresas que no han reconocido la transición a la economía de bajo carbono como el cambio más profundo desde que Internet se interrumpió”. Exxon no tuvo objetivos climáticos en 2020, por lo que obtuvo puntuación cero en lo que respecta al Acuerdo de París por la transición del carbono BI. Por eso, la compañía anunció que cambiará su enfoque de la divulgación del clima y revelará informes sobre la contaminación por quema de combustible por parte de sus clientes.

Exxon también estableció medida para reducir la intensidad de las emisiones del petróleo y gas que extrae, así lo indicó Casey Norton, portavoz de Exxon, agregando que «se proyecta que los nuevos objetivos sean consistentes con las metas del Acuerdo de París», sin embargo, analistas evalúan si coincidir o no con la declaración de la compañía. Exxon plantea una medida de intensidad respecto al Alcance 1 y 2 de las operaciones de una compañía y su uso de electricidad.

Un proyecto de Bloomberg Opinion recopiló estimaciones para el Alcance 3, respecto a la contaminación climática de los proveedores y clientes de una compañía. No todo el sector petrolero reporta aquello. La compañía rusa Gazprom trabaja en BI y también posee estimaciones de Scope 3, lo que significa que las probabilidades de que las emisiones se reduzcan en un futuro son bajas.

Gran parte de las evaluaciones, realizadas por analistas, inversores, políticos, reguladores y el público, se limitan a los datos que las empresas revelan. Bloomberg Green ha investigado sobre la planificación de las emisiones internas de Exxon demuestran que las compañías petroleras tienen muchos más datos sobre sus futuras emisiones de los que han revelado, y creen que, si las compañías reconocen esos datos, sin posibilidad de que los accionistas los encuentren, se genera una enorme brecha en la divulgación de datos certeros de la industria.

Aaron Rutkoff, editor de Bloomberg Green, cree que hoy los inversores exigen estos datos para conocer la transición y cambiar el enfoque de la industria petrolera respecto al futuro del planeta.