El primero lograría tener una recuperación moderada. En el segundo, el panorama es más incierto .

Los mercados del transporte marítimo se caracterizan por su inestabilidad, impulsada por los ciclos de órdenes de buques y la fluctuación de la demanda en una gama de diferentes tipos de carga y de rutas. La demanda está impulsada en gran medida por la expansión económica, y los descensos en el crecimiento del PIB suelen suprimirla. Estos factores no están ajenos a la pandemia de coronavirus (Covid-19) que ha perturbado no sólo a las economías, sino también a la normalidad de la vida en muchos países.

Maritime Strategies International (MSI) analizó cómo esta enorme perturbación mundial repercutirá en diversos sectores del transporte marítimo. En su análisis reconoce que en todas las rutas existe la posibilidad de que se produzcan más descensos y/o trastornos, los que se pueden ilustrar en términos de impacto en el PIB mediante escenarios posibles, pero dada la rápida evolución de los acontecimientos, basó su análisis y proyecciones en un escenario que denominó como «provisional».

De acuerdo con MSI este escenario provisorio estaría enmarcado por un PIB proyectado para 2020 entre -0,5% a +0,5%, alcanzando entre +3,5 a +4,5% en 2021. En este supuesto, predomina la introducción de amplias medidas de distanciamiento social/cuarentena en gran parte de Europa y América del Norte, las que se prolongarían gran parte del segundo trimestre del año 2020.

Bajo este marco, la actividad económica «normal» vuelve gradualmente y no se produciría un «resurgimiento» en el número de contagios. Las economías pasarán por lo menos parte del año 2020 en recesión, lo que en muchos casos llevará a contracciones del crecimiento del PIB durante todo el año. El estímulo estabiliza el crecimiento para el segundo semestre de 2020, evitando que una «recesión» se convierta en una «depresión». No obstante, no puede evitar las contracciones severas en el segundo trimestre de 2020.

De acuerdo con MSI, en esta forma, es probable que las medidas de cuarentena se apliquen en gran parte del sudeste asiático, el sur de Asia y algunas economías de América Latina y África, mientras que China lograría mantener los casos de Covid-19 bajo control.

MSI, adelantó las perspectivas de los diversos segmentos del sector marítimo, en esta oportunidad MundoMarítimo recoge las perspectivas para los portacontenedores y buques de graneles. Las proyecciones del resto de los segmentos se entregarán en las próximas ediciones.

Portacontenedores: La primera caída desde 2009

Dada la interrupción de la producción china en enero de este año y las recesiones previstas en las principales regiones importadoras. MSI espera que el transporte de contenedores se reduzca en 2020 por primera vez desde 2009. Sin embargo, en el escenario provisional, la caída de los volúmenes de contenedores es menos extrema que la ocurrida en 2009.

Las tres alianzas que atienden el comercio entre Asia y Europa ya han retirado volúmenes importantes de capacidad en lo que va de 2020 por medio de itinerarios en blanco y se espera que acentúen más el uso de esta herramienta cuando los volúmenes de importación de Europa y los Estados Unidos disminuyan.

Las tarifas spot de flete del sector podrían evitar una corrección importante, pero esto enmascarará los grandes golpes a los ingresos de las líneas navieras y su salud financiera será una medida de riesgo clave para este 2020, según MSI.

La consultora espera que el recuento de buques ociosos en todos los segmentos de tamaño tienda al alza por encima del registro de febrero de 2020 a medida que la demanda de contenedores se debilite. En tanto, cuando las condiciones vuelvan a la «normalidad» se espera un importante aumento en los volúmenes de importación, pero no una gráfica que muestre una recuperación con forma de «V».

Graneles

El sector de graneles, en tanto, avanza al filo de la navaja con dos resultados plausibles: 1) China sigue en recuperación a la vez que la industria en otros puntos del globo se ve afectada, mientras la oferta de capacidad no sufre grandes consecuencias, llevando a una baja de tarifas. China importa excedentes y finalmente la demanda se fortalece. 2) Los principales productores de commodities también se ven muy afectados y la demanda sigue siendo muy débil.

Hasta ahora la producción de mineral de hierro en Australia y Brasil no se ha visto afectada en gran medida por el Covid-19, aunque hay cada vez más preocupaciones. Los precios del mineral de hierro se suavizarán a medida que disminuya el consumo mundial de este mineral este año. Esto apoyará tanto la acumulación de reservas como el cambio a un producto de origen internacional, en lugar del nacional, en China.

Igualmente, existe un riesgo para otros minerales a medida que los precios de los metales no ferrosos siguen bajando. China produce más del 90% del carbón que consume y aunque la demanda se ha debilitado durante el brote, la producción interna ha caído a un ritmo mayor que el apoyo a las importaciones.

Los commodities agrícolas no se verán afectados de manera significativa, dada la necesidad vital de suministro de alimentos. Mientras que en 2021 una recuperación económica mundial apoyará el comercio de carga de graneles, pero existen riesgos de que las dificultades financieras que enfrenta la industria provoquen un retroceso.

Por MundoMarítimo