Chevron Corp. está buscando aprobación para modificar sus planes para una instalación de exportación de gas natural licuado en la costa del Pacífico de Canadá a un diseño totalmente eléctrico que, según dice, resultará en las emisiones de gases de efecto invernadero más bajas por tonelada de GNL de cualquier gran proyecto en el mundo.

Chevron y su socio Woodside Petroleum Ltd. a principios de este año habían anunciado que habían solicitado ampliar la capacidad de su proyecto de GNL en Kitimat, British Columbia, hasta en un 80% a 18 millones de toneladas métricas al año.

Eso desencadenó una nueva revisión del proyecto que se espera que «comience en breve», según una carta del 8 de julio presentada por Chevron a la oficina provincial de evaluación ambiental. Como parte de la nueva ronda de aprobaciones solicitada, el proyecto propone convertirse en una «planta totalmente eléctrica» alimentada por energía hidroeléctrica, lo que permitirá ampliar la capacidad sin el correspondiente aumento de las emisiones de una instalación tradicional de GNL, dice la carta.

El GNL se crea enfriando el gas a menos 260 grados Fahrenheit (menos 127 grados Celsius) en un proceso de uso intensivo de energía que normalmente funciona mediante la combustión de gas natural. En cambio, Kitimat LNG propone motores eléctricos por un total de 700 megavatios para hacer funcionar todos los compresores de licuefacción, compresores de servicio público, bombas y ventiladores con energía hidroeléctrica comprada a la empresa provincial, de acuerdo con la descripción revisada del proyecto, fechada el 8 de julio, que contará con generadores de energía diesel de respaldo en el lugar para emergencias.

La planta propuesta «alcanzará la intensidad de emisiones más baja de todas las grandes instalaciones de GNL del mundo», según la descripción del proyecto. Kitimat LNG producirá menos de 0,1 toneladas de dióxido de carbono equivalente por cada tonelada de GNL, en comparación con un promedio mundial de más de 0,3 toneladas de CO2 equivalente, según el documento.

Chevron y Woodside esperan tomar una decisión final de inversión en 2022 a 2023 y la producción comenzará en 2029, según la descripción del proyecto. La propuesta revisada puede desencadenar la necesidad de una evaluación ambiental a nivel federal, según el documento.