El Canal de Panamá anunció que comenzó el proyecto de ampliación de la zona de anclaje de Monte Lirio en el marco de las inversiones para mejoras en infraestructura del Canal con el fin de ofrecer a sus clientes una mayor flexibilidad. El fondeadero, situado al sureste de las esclusas de Agua Clara en el lago Gatún, permitirá el anclaje de hasta tres buques Neopanamax simultáneamente.

Para realizar la ampliación, detallaron desde la vía interoceánica,  se requirió de un equipo especial para despejar los árboles y troncos que estaban sumergidos en los alrededores. Luego, se hizo una cartografía y medición de la zona para confirmar que el fondo marino estaba apto para anclar con seguridad el tipo de buque de hasta 15 metros de calado.

Segín informaron, los anclajes posibilitarán sitios adicionales para asegurar que los buques Neopanamax atraviesen la vía acuática, permitiendo una mayor flexibilidad en la programación del tráfico del Canal, maximizando su capacidad. Además, minimizarán los retrasos y aumentarán la seguridad al permitir asegurar los buques en temporadas de lluvia o por problemas mecánicos. Las dos primeras áreas de anclaje se abrieron el 23 de octubre de 2020, y la tercera estará disponible en febrero de 2021.

Por otra parte, el Canal de Panamá está llevando a cabo otros dos proyectos que permitirán flexibilidad y añadirán capacidad a la operación. Se trata del fondeadero de Peña Blanca en el lago Gatún, que debe concluir a principios de 2021, y la profundización del fondeadero «A» en Cristóbal, que está previsto que comience a operar en enero de 2022.

En el Canal estiman que, dada la antigüedad de la infraestructura de la vía, se requieren modernizaciones constanres y mantenimiento para seguir con las operaciones. El sistema de presas y aliviaderos es un ejemplo, fueron diseñados para el Canal y construidos con una tecnología que hoy no existe, por lo que requiere ser constantemente modernizado para adaptarse a los estándares actuales.

Desde el Canal de Panamá aseguraron que la  vía considera, anualmente, un amplio mantenimiento. En el año fiscal 2021, se contempla la inversión de US$350 millones en dicha labor. Estas inversiones incluyen nuevas adquisiciones, sustituciones de flotas operativas y mejoras en sus instalaciones, que van desde el mantenimiento de las esclusas, las presas y los remolcadores.

En los próximos años, desde el Canal sostuvieron que prevén invertir unos US$3.000 millones en gastos de capital en proyectos de mantenimiento e infraestructuras. La inversión en un nuevo sistema que garantice el suministro de agua a largo plazo durante los próximos 50 años también ayudará a la vía a seguir prestando un servicio eficiente e ininterrumpido en el futuro. 

El nuevo sistema de gestión del agua remodelará la forma en que el Canal utiliza el agua, reforzando su papel como ruta verde para el comercio, aportando, además, a la protección del medio ambiente y las contribuciones a una era más sostenible en la industria marítima.