Alacero informó que la producción de acero crudo en noviembre de 2020 en América Latina totalizó 5.294 millones de toneladas (Mt), siendo este el mejor mes del año pasado, hito que ocurrió en casi todos los países de la región, con especial énfasis en Brasil que lideró la reanudación.

En este mismo mes la producción de Altos Hornos creció un 8,4% con respecto a octubre alcanzando los 2.766 Mt, mientras que las de Hornos Eléctricos se mantuvo estable, llegando a los 2.528 Mt. En productos laminados, la producción de tubos sin costura de noviembre alcanzó 82.100 toneladas, un incremento del 9,7% respecto a octubre.

Hubo una caída interanual de las exportaciones en octubre de 30,3, que totalizaron 0,586 Mt, pero hubo un incremento de las importaciones con un alza de 10,8% comparado con septiembre. La participación en el consumo estuvo por debajo del nivel de 34% entre enero y septiembre, ya que en octubre tuvo un 28%. El déficit acumulado entre enero y octubre fue de 17,2%, inferior al mismo periodo de 2019. Por último, el consumo aparente de productos laminados fue de 5.404 Mt, siendo el mejor del año.

Por su parte, China sigue siendo importante en la coyuntura siderúrgica actual, por su peso relativo en producción, demanda y comercio de materias primas. La producción en China creció un 8% interanual en noviembre y un 5,5% entre enero y octubre de 2020, comparado con el mismo periodo de 2019, según Worldsteel. Esto, gracias a la demanda de importaciones de mineral de hierro del mundo, especialmente de Brasil, lo que elevó el precio del insumo a niveles de US$140/t, por arriba de los valores registrados los últimos 5 años.

La inversión de China en América Latina fue de US$7.700 millones en 2020, según Bloomberg. «Esto puede generar dependencia y se puede convertir en un factor de riesgo por sus prácticas comerciales, empresas propiedad del Estado, desindustrialización y pérdida de empleos», señaló Francisco Leal, Director General de Alacero.